La crisis como posible buena noticia

XIII Encuentro de Seminaristas y formandos religiosos

Del 24 al 31 de agosto en Guanare -Venezuela

El problema de la transferencia

En el ámbito del acompañamiento espiritual

La formación de los formadores, grande reto de la formación

Entrevista completa de Mons. Carlos Patron Wong, Secretario para los seminarios

El Cibersexo

Una tentadora y encantadora triste realidad!!!

23 de octubre de 2014

La dirección espiritual del Seminarista I: Naturaleza

Por Miguel Navarro Sorní

Foto del portal Seminario compostelano
Ante todo pido disculpas por hablarles de un argumento que no domino teóricamente, pues no soy doctor en teología espiritual, sino en Historia Eclesiástica. Si puedo hablar con un mínimo de conocimiento del tema es debido a mi corta experiencia como director espiritual de un curso de teólogos (y de eso hace ya muchos años); y también debido a mi condición de colegial perpetuo del Colegio Seminario de Corpus Christi, lo cual me obliga a estar en contacto directo con los seminaristas, como formador suyo, además del trato que desde hace veinte años tengo con los mismos por ser profesor de la Facultad de Teología, (y aunque parezca que esto no tiene nada que ver con la dirección espiritual, les aseguro que dando una clase y conviviendo con los seminaristas, sin querer, también se hace en cierto modo dirección espiritual). Por tanto mi conocimiento del tema es más experiencial que propiamente intelectual o “profesional”.

      Dado el poco tiempo de que dispongo, me limitaré a dar algunas indicaciones sobre el tema a la luz de los últimos documentos magisteriales (aunque no los cite expresamente), en especial la Exhortación Apostólica postsinodal de Juan Pablo II Pastores dabo vobis[1], y de mi propia experiencia. Indicaciones que en ningún modo pretenden ser exhaustivas, ni ofrecer una visión completa del argumento.

La dirección espiritual: naturaleza de la misma

      En primer lugar, conviene que aclaremos qué entendemos por “dirección espiritual”, ya que ningún documento magisterial contiene una definición completa de la misma, sólo dan algunas referencias sobre su naturaleza y sus funciones.

      A mi juicio se trata de un método, medio o recurso pastoral consistente en la ayuda que una persona  con capacidad y disponibilidad para ello presta a otra en el campo espiritual, y que se concreta en el guiarla y orientarla en el camino de conversión interior, de santidad para acercarla libremente a Dios, ayudándole a conseguirlo mediante un cuidadoso ejercicio de discernimiento espiritual que le permita descubrir y cumplir la voluntad divina en lo cotidiano.

      Por lo que se refiere a la dirección espiritual en el seminario esta ayuda busca en especial que los seminaristas crezcan humana y espiritualmente, a fin de que adquieran la certeza de su vocación, alcancen la madurez humana, moral y espiritual requerida por el ministerio sacerdotal y consigan con fruto algunos fines específicos de su formación (sobre todo la identificación vital con Cristo buen Pastor y el discernimiento y educación de los afectos para poder abrazar el celibato).

      Ahora bien, debemos eliminar del término “dirección” toda idea de “dirigismo”, de autoritarismo, imposición o coacción (aspectos negativos en los que a veces se ha caído, y que en gran medida son la causa de que en la actualidad muchos cristianos e incluso sacerdotes miren con recelo o rechacen este tradicional y valioso método de crecimiento espiritual, avalado por una larga y fecunda experiencia en la Iglesia). Al contrario, la dirección espiritual es una ayuda que se presta en un clima de encuentro interpersonal, de diálogo espiritual o coloquio de fe, un encuentro a través del cual se busca estimular los dinamismos interiores del dirigido a fin de propiciar que escuche y secunde personalmente las mociones del Espíritu Santo, que en el fondo es el verdadero director espiritual.


      Así entendida la dirección espiritual, personalmente (sobre todo cuando se trata de ejercerla con candidatos al sacerdocio) prefiero utilizar la expresión “dirección espiritual” más que “acompañamiento espiritual”, aunque esta última esté más de moda, suene mejor y sea políticamente correcta. Y lo prefiero aun siendo consciente de que el término “acompañamiento” presenta muchos aspectos positivos (de libertad, de respeto, de no intervención “directiva”, etc.), aunque también negativos como el riesgo de caer en una funesta pasividad y el pecar de cierta ingenuidad “roussoniana”, de un “buenismo” que puede acabar haciendo inoperante el mismo acompañamiento. Y lo prefiero (repito) porque “dirección espiritual” destaca un aspecto que a mi entender es muy importante cuando se trata del acompañamiento espiritual de seminaristas o de posibles vocaciones a la vida sacerdotal (o consagrada), como es el papel directivo del guía espiritual, que precisamente es un “guía”, tiene una función activa en la relación con la persona acompañada, la cual se encuentra en periodo de formación y necesita ser guiada, dirigida, orientada, de modo respetuoso y dialogante. Por ello, los documentos del Magisterio también utilizan más esta expresión y consideran la dirección espiritual personalizada un elemento importante y esencial en la formación de los futuros sacerdotes.

Fuente Almudi!


22 de octubre de 2014

Aumenta el número de sacerdote en el mundo, disminuye el número de seminaristas!

Publicado por Vocación y Actualidad

El pasado domingo 19 de octubre hemos celebrado en toda la Iglesia el DOMUND con el tema: Renace la alegría. En ocasión del DOMUND la Congregación para la evangelización de los Pueblos ha presentado su informe anual de las estadísticas de la Iglesia Católica en el mundo. El informe estadístico revela (en primera instancia) el potencial de la Iglesia Católica en el mundo, en lo que respecta al número de sus miembros, sus estructuras pastorales, las diversas actividades que conciernen al campo sanitario, asistencial y educativo.

El ligero aumento de sacerdotes es notable y esperanzador, sin embargo, el número de seminaristas mayores disminuye. También, es notable el ligero aumento de religiosos no sacerdotes. Es de lamentar la pérdida (secularización) de un número considerable de religiosas en Europa y América, y  es de agradecer el aumento de vocaciones religiosas en África y Asia.


1. Población mundial

            A día 31 de diciembre de 2012 la población mundial era igual a 7.023.377.000 personas, con un aumento de 90.067.000 unidades  respecto al año anterior. El aumento global este año también incluye a todos los continentes: los aumentos más consistente, una vez más, son en Asia (+51.473.000) y África (+26.664.000), seguidos por América (+8.639.000), Europa (+2.977.000) y Oceanía (+314.000).

 2. Número de  católicos

En la misma fecha del 31 de diciembre de 2012 el número de católicos era igual a 1.228.621.000 unidades con un aumento total de 15.030.00 personas con respecto al año anterior. El aumento interesa a todos los continentes y el más marcado es América (+6.509.000) y África (+4.920.000), seguidos por Asia (+2.403.000), Europa (+1.122.000) y Oceanía (+76.000).
El porcentaje de los católicos ha disminuido ligeramente de un  0,01%, situándole al 17,49%. Con respecto a los continentes, se han registrado aumentos en África (+ 0,12) y Asia (+ 0,01) las disminuciones se refieren a Europa (-0,01) y Oceanía (-0,02), África permanece estable.


3. Habitantes y católicos por sacerdote

El número de los habitantes por sacerdote ha aumentado este año, complesivamente de 178 unidades, alcanzando la cuota de  13.572. La distribución por continentes ve incrementos, como el año precedente, en América (+76), Europa (+63) y Oceanía (+199); disminuciones en África (-49) y Asia (-365).
El número de católicos por sacerdote ha aumentado complesivamente de 29 unidades, alcanzando el número de 2.965. Se registran aumentos en América (+56), Europa (+17) y Oceanía (+50), disminuciones en Asia (-12) y África (-11).

4. Circunscripciones eclesiásticas y estaciones misioneras

            Las circunscripciones eclesiásticas son 2 más con respecto al año precedente, llegando a 2.981,  con nuevas circunscripciones creadas en África (+2) y América (+1),y una disminución en Asia (-1). Las estaciones misioneras con sacerdote residente son complesivamente 1.847 (65 más con respecto al año anterior) y registran aumentos en América (+31), Asia (+51) y Oceanía (+11);  disminuciones en África (-23) y Europa (-5). Las estaciones misioneras sin sacerdote residente también han disminuido este año de 658 unidades,alcanzando el número de 130.795. Aumentan en África (+1.152) y Asia (+433), mientras disminuyen en América (-2.038), Europa (-4) y Oceanía (-201).

5. Obispos

El número de los Obispos en el mundo ha aumentado de 1 sola unidad, alcanzando el número de 5.133. Se confirma la situación de los últimos años: aumentan los obispos diocesanos mientras que los religiosos disminuyen. Los Obispos diocesanos son 3.917 (11 más), mientras que los Obispos religiosos son 1.216 (7 menos).  El aumento de los Obispos diocesanos se refiere a: América (+13), Asia (+6) y Oceanía (+2), mientras la disminución se produce en África (-2) y Europa (-8). Los Obispos religiosos aumentan solo en Europa (+4), mientras disminuyen en África (-2), América (-8), Asia (-3) y Oceanía (-1).

6. Sacerdotes

El número total de sacerdotes en el mundo ha aumentado de 895 unidades con respecto al año anterior, alcanzando una cuota de 414.313. Se señala una vez más una disminución notable en Europa (- 1.375) y en una medida más leve en América (-90) y Oceanía (-80), mientras que los aumentos se dan en  África (+1.076) y Asia (+1.364). Los sacerdotes diocesanos en el mundo han aumentado globalmente de 1.215  unidades, alcanzando el número de 279.561, con aumentos en África (+907), América (+387) y Asia (+596),  y disminuciones, también este año, en Europa (-633) y Oceanía (-42). os sacerdotes religiosos han disminuido en total en 320 unidades y son 134.752.  Señalan un aumento, consolidando la tendencia de los últimos años África (+169) y Asia (+768), mientras las disminuciones afectan a América (-477), Europa (-742) y Oceanía (-38).

7. Diáconos permanentes

            Los diáconos permanentes en el mundo han aumentados de 1.190 unidades, alcanzando el número de 42.104. l aumento más consistente se confirma una vez más en América (+938) y en Europa (+307), mientras disminuyen  en África (-2), Asia (-37) y Oceanía (-16).
Los diáconos permanentes diocesanos en el mundo son  41.566, con un aumento total de 1.296 unidades. Crecen en América (+965), Europa (+348), Oceanía (+11), disminuyen en África (-2) y Asia (-26).  Los diáconos permanentes religiosos son 538, disminuyendo de 106  unidades con respecto al año anterior, disminuyen en todos los continentes: América (-27), Asia (-11), Europa (-41), Oceanía (-27). Sin variaciones en África.

8. Religiosos y religiosas

Los religiosos no sacerdotes han aumentado también este año, globalmente de 229 unidades llegando al número de 55.314. Los aumentos se registran en África  (+53), Asia (+138), Europa (+137)y Oceanía (+81), la única disminución es en América (-180). Este año también se confirma la tendencia a la disminución global de las religiosas, que este año ha sido aún más marcado (–10.677), llegando en total al número de 702.529. Los aumentos son, otra vez, en África (+727) y Asia (+2.167),  las disminuciones en América (–4.288), Europa (-9.051) y Oceanía (–232).
        

            9. Institutos seculares

            Los miembros de los Institutos seculares masculinos son en total 711, con un aumento global de 58 unidades.  A nivel continental crecen todos los continentes: África (+2), América (+28), Asia (+21), Europa (+7),  queda sin variaciones Oceanía.
 Los miembros de los Institutos seculares femeninos han crecido  complesivamente de 138 unidades,  por un total  24.702 miembros. Aumentando en África  (+37), América (+225) y Asia (+74) mientras disminuyen en Europa (-196) y Oceanía (-2). 

10. Misioneros laicos y catequistas

El número de Misioneros laicos en el mundo es de 362.488 unidades, con una disminución global de 19.234 unidades y aumentos por continentes en África (+324) y Europa (+71). Disminuciones en África (-578), América (-18.794) y Oceanía (-257).
Los Catequistas en el mundo han aumentado en total en 45.408 unidades, llegando a la cifra de 3.170.643. El único aumento consistente se registra en Asia (+61.913), mientras las disminuciones afectan a todos los demás continentes: África (-7.254), América (-4.090), Europa (-4.341), Oceanía (-820).

11. Seminaristas mayores

El número de seminaristas mayores, diocesanos y religiosos, han disminuido este año globalmente de 565 candidatos al sacerdocio, que han alcanzado el número de 120.051. Los aumentos, como ya ha ocurrido en los años anteriores, se han registrado en África (+245), en Asia (+179) y también este año en Oceanía (+3), mientras disminuyen en América (-624) y una vez más en Europa (-368).

Los seminaristas mayores diocesanos son 71.989 (-288 con respecto al año anterior) y los religiosos 48.062 (-277). Los seminaristas diocesanos aumentan en África (+330), mientras las disminuciones son en América (-278), Asia (-11), Europa (-306) y Oceanía (-23). Los seminaristas mayores religiosos aumentan en Asia (+190) y Oceanía (+26), mientras las disminuciones son en África (-85), América (-346), Europa (-62).

12. Seminaristas menores

El número total de seminaristas menores, diocesanos y religiosos, ha aumentado en 173 unidades, alcanzando el número de  102.703. Han aumentados complesivamente en América (+68) y Asia (+381), mientras las disminuciones son en África (-161), Europa (-97) y Oceanía (-18).

Los seminaristas menores diocesanos son 79.954 (+604) y los religiosos 22.749 (-431). Para los seminaristas diocesanos la disminución se registra en Europa (-211) y Oceanía (-13),  mientras crecen también este año en África (+278), América (+196), Asia (+354). En cambio los seminaristas religiosos están en crecimiento Asia (+27) y Europa (+114), mientras disminuyen en África (-439), América (-128), Oceanía (-5).

13. Institutos de instrucción y educación

En el campo de la instrucción y la educación la Iglesia administra en el mundo 71.188 escuelas infantiles frecuentadas por 6.728.670 alumnos; 95.246 escuelas primarias con 32.299.669 alumnos; 43.783 institutos secundarios con 18.869.237 alumnos. Además sigue a 2.381.337 alumnos de las escuelas superiores y a 3.103.072 estudiantes universitarios.

14. Institutos sanitarios, de beneficencia y asistencia

Los institutos de beneficencia y asistencia administrados en el mundo por la Iglesia son en total:  115.352 y engloban: 5.167  hospitales (-268 respecto al año anterior) con mayor presencia en  América (1.493) y África (1.298); 17.322 dispensarios (-202),  la mayor parte en África (5.256), América (5.137) y Asia (3.760); 648 leproserías (+81) distribuidas principalmente en Asia (322) y África (229); 15.699 (-85) casas para ancianos, enfermos crónicos y minusválidos la mayor parte en Europa  (8.200) y América (3.815); 10.124 orfanatos  (-410) en su mayoría en Asia (3.980); 11.596 (+4) guarderías; 14.744 consultorios matrimoniales (-264) distribuidos en gran parte en América (5.636) y Europa (6.173); 3.663 centros de educación o reeducación social y 36.389 instituciones de otros tipos.


15. Circunscripciones eclesiásticas dependientes de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos

Las circunscripciones eclesiásticas dependientes de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos (Cep) a fecha del 8 de octubre de 2014 son en total 1.109, con un aumento de 1 circunscripción con respecto al año anterior (en África).  La mayor parte de las circunscripciones eclesiásticas dependientes de Propaganda Fide se encuentran en África (507) y en Asia (476). Seguidas de América (80) y Oceanía (46).



20 de octubre de 2014

No se llega a ser sacerdote solo! Algunos elementos importantes para estos años en los que os encontráis en camino.


¡Hola hermanos del camino! Saben, hace cuatro años (18 de octubre del 2010) el Papa Emérito Benedicto XVI nos había regalado a todos los seminaristas una Carta preciosa que nos daba las pistas necesarias para vivir al máximo esta etapa del Seminario. No olvidemos incluirnos en nuestro proyecto de vida. Quiero iniciar mi colaboración con ustedes recordando los puntos imprescindibles a considerar para vivir una formación plena y feliz, y lo que a partir de ellos podemos hacer para que esta carta sea nuestro manual de actitudes:

1. Ser un hombre de Dios. La oración es el centro vital del sacerdocio. Desde ahora tenemos la necesidad de programar un horario para orar ante el Santísimo y ante María, pidiéndoles la vocación, la pureza del corazón, orando por mí, por los que me rodean, por cuantos me piden una oración. La oración irradia alegría a nuestro día.

2. Vida eucarística. Vive cada misa como si fuera única. Hay que evitar el sueño,  la plática y los distractores. Atentos siempre a la Palabra divina para conocer cuál es la voluntad de Dios para ese día. Comulga, y no lo hagas por miedo a quedarte sentado y que los demás murmuren sobre ti, ni mucho menos para impactar a los padres formadores con una imagen que al final resulta falsa.

3. Acercamiento al Sacramento de la Penitencia. Hay que confesarse con regularidad y en los momentos precisos, nunca para que sólo nos vea el formador sino para estar bien con Dios, que es donde depende la tranquilidad y la felicidad. Esto nos lleva a que el trato con el Director Espiritual debe ser asiduo, abriéndole tu corazón sin miedo ya que él te ayudará, en primer lugar, a vivir feliz tu vida de formación.  

4. Piedad popular. Somos hijos de una cultura, y hay quienes dejan de lado sus raíces y lo que han recibido de la piedad de su pueblo y familia, sea por pena o por burla de los demás, nunca debemos dejar de identificarnos con el lugar que nos vio nacer.

5. Estudio. Entrégate plenamente al estudio: en tiempo de estudio, a estudiar. Nada de querer dar una miradita rápida a facebook o a otras páginas de ocio porque ahí acaba toda buena intención. Guarda el celular y apaga toda distracción. Elabora síntesis de tus materias del día y estudia sin esperar un día antes del examen. Aventaja tus tareas evitando que se junten al final.

6. Maduración humana. Entrégate de lleno a tus apostolados y servicios en la comunidad; relaciónate con las personas de tus pastorales, conócelas y sé creativo y eficiente en lo que te toca realizar, para que puedas ir perfilándote en una vivencia futura del celibato. Habla con tu director espiritual si al respecto hay problemas para que te apoye en encontrar soluciones.  


7. Convivencia fraterna. Convive con todos, da el saludo y la sonrisa a todos sin importar a quién. No busques el aislamiento; ayuda a los demás en sus labores y estarás viviendo con plenitud tu vida seminarística, que siempre se plenifica en la medida en que hay donación hacia los demás.  



 José Natanael Torres García
III de Teología
Seminario Diocesano de la Inmaculada Concepción
Diócesis de Celaya


17 de octubre de 2014

Los formadores y el proceso de in/madurez afectiva del formando

Por Luis Alva

Se parte del supuesto de que los educadores deben estar convenientemente preparados para llevar adelante este tipo de formación. Sin embargo, se señala brevemente algunos elementos de esta formación o algunas cualidades personales del formador que permiten al formando lograr una madurez afectiva.

En el proceso formativo es necesaria e indispensable la relación cualificada del educador con el formando. Es propio de un educador capacitado el acoger y comprender al individuo, su historia, sus problemas, su inmadurez afectiva, su inconsciente[1]. «Solamente en el contexto de libertad y gratuidad interpersonales, como se dan en la relación individual, es posible un sondeo serio de  las experiencias personales y de la vivencia profunda»[2].  La relación personal resulta eficaz cuando el formador ha alcanzado un cierto nivel personal de madurez afectiva, que le facilita vivir serenamente su celibato como motivo central, que le permite testimoniar que el motivo por el que ha renunciado al amor profundamente atractivo de una criatura es muy satisfactorio para su corazón. Es en parte la condición básica reconocida desde siempre por el magisterio y por las ciencias de la formación. En este caso no le está permitido a nadie trampear[3]. Junto a esta condición fundamental de la relación, existen otras.

El formador debe ser capaz de reconocer las áreas menos fuertes y menos libres de su personalidad y de su afectividad, con el fin de evitar que se proyecten en el joven al que dirige, cosa especialmente grave (la formación se convierte en de-formación) y con el fin también de no caer en las trampas de demandas infantiles o adolescentes que el mismo joven -tal vez inconscientemente- podría tenderle[4].

Un educador debe saber discernir también la presencia de conflictos y la inmadurez afectiva del otro. No es suficiente observar la conducta exterior, como tampoco basta esperar a que sea el otro quien revele su problema (tal vez alguno no lo haga nunca); tampoco basta con contentarse con lo que el otro dice de sí (la mejor veracidad no basta para ser veraces), sobre todo cuando el joven afirma vivir sin problemas. Por lo tanto, el educador tiene que percibir, más allá de las conductas observables, las motivaciones más profundas, las necesidades dominantes, las tensiones desconocidas, etc.[5].

Pero todo esto serviría de poco si el educador no está en condiciones de ayudar a la persona a que descubra su propia inmadurez afectiva, sus raíces y consecuencias. El camino formativo debe llevar al sujeto a elegir un método que le ayude a conocerse, a comprender de dónde vienen ciertos estados de ánimo, determinados impulsos, las dificultades para vivir la soledad y el celibato, teniendo siempre bien presente las dos características de la energía sexual[6].

Además, se le pide al formador que ayude al joven a resolver sus dificultades de naturaleza afectiva, a que asuma en sus relaciones un comportamiento distinto, más consciente y responsable, que sea cada vez menos independiente y más libre para amar a Dios y a los otros, como lo requiere una vida de celibato. Tampoco se trata, de resolver y de superar todas las inconsistencias (traumas con grandes raíces), sino de mostrar un método mediante el cual el joven pueda asumir responsablemente una postura más libre y adulta frente a los problemas[7].

Finalmente, en relación a lo expuesto anteriormente se afirma junto a Cencini que «el formador deberá estar en condiciones no sólo de realizar la pars destruens, eliminando las inconsistencias, sino también la construens, ayudando al joven a que edifique su vida afectiva sobre bases nuevas»[8]. Es por ello que, «los formadores no deben ser guardianes de la sexualidad o no deben presentar esta última como un límite a reprimir. Se trata simplemente de formar ministros responsables de la elección que hacen, prestos a darse enteramente al proyecto de Cristo»[9].

[1] Cf. Amadeo Cencini, Por amor, con amor, en el amor, 114.
[2] L. Serenta, Direzione spirituale e comunicazione della fede oggi, en L. Serentha-G. Moioli-R Corti, La direzione spirituale oggi, Milano 1982, 40, en Ibid., 114.
[3] Cf. Ibid., 116.
[4] Cf. Ibid.
[5] Cf. Ibid.
[6] Cf. Ibid., 117
[7] Cf. Ibid.
[8] Ibid., 118.
[9] Óscar Rodríguez Maradiaga, «Perfil de un ministro que responda a las exigencias de nuestra época», 502.




16 de octubre de 2014

Seminaristas de La Serena regresan renovados tras Encuentro Nacional

Con la alegría de vivir una jornada que les permitió reafirmar su vocación en camino al sacerdocio, a ejemplo de Jesús el Buen Pastor, regresaron los seminaristas de La Serena, tras participar del Tercer Encuentro Nacional de Seminaristas de Chile, en Punta de Tralca.

Este encuentro se lleva a cabo cada siete años y participan todos los seminaristas que se forman para la vida sacerdotal diocesana, como es el caso del Seminario Santo Cura de Ars de la Arquidiócesis de La Serena, ocasión en que celebran juntos la Eucaristía, comparten experiencias respecto de su formación y también actividades recreativas, a fin de crear lazos de fraternidad, en vistas al futuro presbiterio que formarán cuando sean sacerdotes.

Luis Díaz, seminarista de primer año de Teología, dijo que “durante el transcurso del encuentro pudimos compartir en un ambiente de alegría y de comunión, de confianza y espontaneidad entre todos los seminaristas, tanto en los momentos de oración y de reflexión, como también en las instancias de compartir la mesa en los desayunos y almuerzos. Nos hace a la vez poder reafirmar y reavivar este hermoso llamado a la vida sacerdotal”.

En tanto para Cristian Sánchez, seminarista de cuarto año de Teología y representante del Seminario Santo Cura de Ars en la comisión organizadora, esta jornada “fue un espacio privilegiado de gratitud y encuentro con otros que compartimos el mismo llamado”.

Por su parte, Juan Valdivia, seminarista de tercer año de Teología, comentó que “fue un hermoso encuentro de todos aquellos hermanos que comparten junto a nosotros una hermosa y misma vocación a la santidad en el sacerdocio. Es el futuro clero nacional, el cual hará cabeza en nombre de Cristo y por medio del servicio en todas las comunidades cristianas de nuestro país”.


El Nuncio Apostólico, Mons. Ivo Scapolo; el Obispo de Valparaíso, Mons. Gonzalo Duarte y el Arzobispo de La Serena, Mons. René Rebolledo, celebraron la Eucaristía con los seminaristas durante este Encuentro, invitándolos a vivir a futuro su sacerdocio como un servicio que se fundamenta en el Amor.  


13 de octubre de 2014

Se realizó Eucaristía por Encuentro Nacional de Seminaristas Diocesanos

Seminaristas de los siete Seminarios Diocesanos de nuestro país se trasladaron a la Iglesia Catedral de Valparaíso para vivir una Eucaristía que fue presidida por Mons. Gonzalo Duarte, Obispo de Valparaíso. En ella también estuvieron presentes Mons. Javier Prado, Obispo Emérito de Rancagua, Rectores y Formadores de los Seminarios Diocesanos.

En su homilía, Mons. Gonzalo Duarte señaló que al final de nuestra vida Dios nos juzgará por el amor. “Es incomprensible la vocación a la vida consagrada sin un amor inmenso; amor que se manifiesta en la entrega de todo nuestro ser. Queremos entregarnos al Señor con un amor muy grande”.

“Tenemos que tomar conciencia que los amores nunca están en un mismo nivel. El amor que no se cuida se descuida. El amor que no crece se está debilitando. Tenemos que ser realistas, todas las vocaciones pasan por momentos difíciles, de crisis. Lo propio de toda persona es pasar por una crisis y ahí es donde debemos recurrir al amor del Señor en la oración, en la Eucaristía”.

Mons. Duarte instó a los seminaristas a que en los momentos de crisis recurran a su director espiritual, a sus amigos. “En nuestra vida es muy importante tener un amigo o grupo de amigos para compartir todo. Y también un padre espiritual con el cual compartir todo. Digo todo. Cuando tenemos dudas o algo no nos gusta es cuando debemos profundizar nuestro amor a Dios y decirle tú lo sabes todos, tú sabes que te amo y él te dirá apacienta mis ovejas”

Finalizó su homilía pidiéndole a la Virgen Santísima que ella como nuestra madre los acompañe en su camino vocacional. Además, agradeció a la OSCHI, Organización de Seminarios de Chile, a los Rectores y Formadores de los seminarios y a todos quienes han ayudado a organizar este encuentro.

Encuentro Nacional de Seminaristas Diocesanos

Los Seminaristas pertenecientes a los siete Seminarios Diocesanos de nuestro país desde el jueves 9 de octubre están participando en el Encuentro Nacional de Seminaristas que se realiza cada 7 años en la Diócesis de Valparaíso.

Actualmente en Chile existen siete Seminarios: Pontificio Seminario Mayor de los Santos Ángeles Custodios, Arquidiócesis de Santiago; Pontificio Seminario Mayor San Rafael, Diócesis de Valparaíso; Seminario Conciliar Mayor Santo Cura de Ars, Arquidiócesis de la Serena; Seminario Mayor San Pedro Apóstol, Diócesis de San Bernardo; Seminario San Pablo de Rauquén, Diócesis de Talca; Seminario Mayor San Fidel de la Diócesis de Villarrica y Seminario Metropolitano de la Santísima Concepción, Arquidiócesis de Concepción. En ellos hay 156 Seminaristas y 21 Formadores.

El encuentro finalizará mañana Domingo 12 de octubre a las 13:00 horas y su objetivo es crear lazos de fraternidad entre los Seminaristas, en vistas al futuro presbiterio que formarán cuando sean sacerdotes.



3 de octubre de 2014

Papa Francisco al clero: No os limitéis a actuar como sacerdotes, sedlo!

Publicado por NEWS.VA

El Santo Padre ha recibido esta mañana, en la sala Clementina, a los participantes en la Asamblea Plenaria de la Congregación para el Clero. ''La vocación -ha dicho el Papa- es realmente un tesoro que Dios pone desde siempre en el corazón de algunos hombres, elegidos por Él y llamados a seguirle en este estado de vida especial. Este tesoro que debe ser descubierto y sacado a la luz, no está hecho para enriquecer solo a algunos. Quien es llamado al ministerio no es dueño de su vocación, sino administrador de un don que Dios le ha confiado por el bien de todo el pueblo, es más, de todos los hombres, incluso de aquellos que se han alejado de la práctica religiosa o no profesan la fe en Cristo''. Francisco ha añadido que ''al mismo tiempo, toda la comunidad cristiana debe proteger el tesoro de estas vocaciones, destinadas a su servicio y tiene la tarea de promoverlas, acogerlas y acompañarlas con afecto''.

''También nosotros -ha dicho el Papa- tenemos que aportar en lo que se refiere a la formación... Se trata de custodiar y hacer crecer las vocaciones para que den frutos maduros''. Y ha destacado que Jesús no llamaba a sus discípulos diciéndoles: ''Ven, te explico o sígueme, te enseño'', sino que decía ''Ven y sígueme, haz como hago yo'', método que también hoy la Iglesia quiere adoptar para sus ministros. ''Por supuesto -ha recalcado- se trata de una tarea que no tiene fin, porque los sacerdotes no dejan nunca de ser discípulos de Jesús y de seguirle''.


Francisco también ha hablado de la evangelización cómo el fin preciso de la vocación. ''Toda vocación es para la misión, -ha continuado- y la misión de los ministros ordenados es la evangelización, en todas sus formas''. Antes de finalizar, el obispo de Roma ha añadido que ''la primera forma de evangelización es el testimonio de fraternidad y comunión entre los mismos sacerdotes y con el obispo'' y les ha mencionado que se trata de ''ser'' curas y no de limitarse a ''actuar'' como curas, de ser libres de cualquier mundanidad espiritual, conscientes de que su vida de evangelización está antes que sus obras''. Por último, a los obispos les ha pedido que piensen en el bien del pueblo de Dios, estudien atentamente el recorrido de las vocaciones y que no acepten sacerdotes sólo porque necesiten curas en sus diócesis.


1 de octubre de 2014

Caminos de búsqueda!

Hemos buscado a Dios de muchas maneras y hemos tratado de transparentar su rostro y de vivir de cara a Él en nuestra contemplación callada y en nuestras actividades más comprometidas. Lo hemos buscado en lo escondido de nuestras capillas y en las calles y en las plazas en donde nos sale constantemente al encuentro.

Realmente hemos consagrado a esta búsqueda de Dios las mejores energías de nuestra vida. Y hemos constatado que lo más hondo y verdadero de nuestras vidas es que somos busca-dores de Dios.

Pero a lo largo de estos años también hemos ido ampliando los lugares de búsqueda y de encuentro del Señor: la comunidad, el mismo compañero y hermano que se nos ha acercado, en lo cotidiano de nuestra vida...; pero, sin duda, donde hemos hecho el descubrimiento mayor de nuestra búsqueda de Dios ha sido en el compartir generoso de nuestra presencia sencilla entre los últimos de la sociedad, en los pobres y marginados de la historia.

Desde ellos hemos redescubierto la presencia de Dios en la Iglesia; porque nos han señalado que la Eucaristía es símbolo de pobreza compartida y de generosidad sin límites, en donde Dios se nos entrega con todo su corazón.

Todas las búsquedas de Dios pues confluyen, porque solo lo encontramos cuando Él se deja encontrar... ¡por quienes le buscamos!

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 La Sección de Espiritualidad y Formación de las Vocaciones trata no sólo propiciar esas búsquedas, por caminos cada vez más fraternos y abiertos al mundo, descubriendo que Dios se deja encontrar en ese mismo camino de búsqueda; pero, a la vez, recalca que nuestra misión liberadora y salvífica surge de esa búsqueda ardiente de Dios.



Boletín- 55.  Septiembre de 2014


29 de septiembre de 2014

Carta de un obispo destituido a sus seminaristas!

Por Luis Alva

Monseñor Livieres ex Obispo de Ciudad del Este - Paraguay, recientemente ha sido destituido por el Papa Francisco. En estas circunstancias Livieres ha remitido una carta a sus seminaristas, exhortándolos a estar alegres, a ser sinceros con sus directores espirituales (formadores, confesores), a quererse cuando sean sacerdotes, a estudiar pegado al Magisterio y a la Tradición, y finalmente los ha animado a ser buenos y santos, y ha pedido que recen por él.

Livieres ha sido el creador del Seminario Mayor San José y del Seminario Menor San Andrés.



24 de septiembre de 2014

Internet, una conveniente disciplina que hay que estudiar!

Por Luis Alva

Hablar de la importancia del Internet en la evangelización está demás! Hablar de la importancia de la preparación del evangelizador en Internet es oportuno!

Partimos de la idea que la Iglesia, reconoce en el Internet un "maravilloso invento de la técnica", dado que el Internet   "proporciona al público un acceso directo e inmediato a importantes recursos religiosos y espirituales: grandes bibliotecas, museos y lugares de culto, documentos del Magisterio, y escritos de los Padres y Doctores de la Iglesia, y la sabiduría religiosa de todos los tiempos. Posee una notable capacidad de superar las distancias y el aislamiento, poniendo en contacto a personas animadas por sentimientos de buena voluntad que participan en comunidades virtuales de fe para alentarse y apoyarse recíprocamente". Fuente

Por otra parte, la Iglesia ha encontrado en el Internet un "aliado" para llevar a cabo su fin evangelizador. Internet es importante para muchas actividades y programas de la Iglesia: la evangelización, que incluye tanto la re-evangelización como la nueva evangelización y la tradicional labor misionera ad gentes; la catequesis y otros tipos de educación; las noticias y la información; la apologética, el gobierno y la administración; y algunas formas de asesoría pastoral y dirección espiritual.

Para cumplir con este objetivo, la Iglesia en los diversos sectores ha tomado varias iniciativas para que sus evangelizadores (especialmente sacerdotes) tengan un conocimiento más profundo en Internet.

El año pasado la prestigiosa Universidad Gregoriana integró como parte de su programa curricular para la licenciatura en Teología fundamental la asignatura "Cyberteología: Pensar al cristianismo en el tiempo de la red". Muchos sacerdotes se encuentran especializándose en Medios de comunicación social o su parecido, en varios seminarios existe las disciplinas de Medios de comunicación social e informática, etc.

El tema Internet es muy amplio, al momento de discernir que elementos son importantes dominar para la intercomunicación y evangelización es conveniente preguntarle a un experto. Para esto hemos recurrido a Néstor Mora, un basto profesional en medios de comunicación cuando de evangelización se trata.

Néstor, damos por obvio que un sacerdote (al igual que todo profesional) debería tener un conocimiento mínimo en cuestiones de Internet, más dado la complejidad del término Internet ¿Cual serían los temas fundamentales que un sacerdote debería dominar  al momento  de evangelizar  e interactuar en Internet?

Creo que puede ser que algún sacerdote pueda ser experto en TICs y redes, pero el tipo de carisma sacerdotal no implica saber utilizar este tipo de herramientas como un experto.

Los temas fundamentales que el sacerdotes tendría que saber utilizar, en estos momentos, son:

- Conocimiento básico de las Herramientas de gestión de contenidos en la red: editor de imágenes, presentaciones básicas (prezi y/o Powerpoint), Gestión básica de redes sociales y blog.

- Psicología de la red. Comunicar en la red es parecido a como se hace en el mundo físico, pero tiene sus peculiaridades. Sobre todo cuando se trata de ayudar a las personas, hay que saber cómo regular la presencia y el lenguaje utilizado


- Si es un sacerdote que quiere hacer lío en al red, creando espacios parroquiales, grupos en las redes, etc, le vendría bien saber un poquito de gestión de comunidades virtuales. Ojo que esto también le vale para la gestión de comunidades reales


Este tema es abordado con mayor profundidad en la entrevista al profesor de Comunicación Digital e investigador del informe ‘Picture’, Daniel Arasa.

 “El sacerdote digital sabe que Internet es muy positivo”

Tras pasar por Málaga, donde ha participado en el encuentro de obispos responsables de Comunicación Social de Portugal y España (VN, nº 2.715), el profesor Daniel Arasa (Barcelona, 1971), recibe a Vida Nueva para comentar el informe Picture, el pionero estudio sobre el uso y actitudes de los sacerdotes ante Internet y las nuevas tecnologías, llevado a cabo por la Universidad de Lugano (Suiza) y la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de Roma (en cuya Facultad de Comunicación da clase desde 2001), y al amparo de la Congregación para el Clero.

Y lo primero que hace Arasa, miembro del equipo investigador, es aclarar: “El objetivo de Picture no es saber cuántos sacerdotes usan las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Así que el titular no es ‘El 94,7% de los curas del mundo acceden a Internet todos los días’, sino ‘De los curas que tienen acceso a Internet, el 94,7% [el 95,4% en España] entran todos los días”. Está convencido de que Internet y las TIC son el presente y apuesta por la formación de los curas en este campo.

A primera vista, ha contestado muy poca gente [el 1,2% de sacerdotes del mundo y el 1,7% de los españoles]. ¿Es así? ¿Eso influye en los resultados del estudio?

La encuesta es representativa, pero no extrapolable. Entre otras cosas, tenemos la seguridad de que refleja que los sacerdotes no son seres extraños con respecto al uso que se hace en la sociedad de las nuevas tecnologías. Responder a la pregunta de cuántos sacerdotes usan Internet es imposible con esta investigación. Lo que nos interesaba saber es: los que usan las TIC, para qué las usan y qué actitud tienen ante ellas.

Como conclusión, los sacerdotes tienen una buena percepción de las TIC [el 87,8% las considera positivas o muy positivas], pero quizá no hacen de ello tanto uso.

El entusiasmo siempre va por delante de la acción, es algo que nos pasa a todos y no significa un rechazo. Pero en general sí, la visión es positiva o muy positiva. Porcentajes muy altos consideran que es muy útil para evangelizar, inculturar la fe, llegar a las generaciones jóvenes y ancianas… A la vez, no es una visión ingenua, sino que se reconocen los límites de las nuevas tecnologías para la misión sacerdotal: para la asistencia espiritual hay una cierta precaución.

¿Cómo se explica eso?

Creo que la deducción es simple: la fe cristiana lleva siempre al encuentro personal, y el sacerdote es consciente de que la tecnología es un instrumento que puede ayudar a acercar a la gente a la fe, a documentarse, pero que Internet no sustituye el encuentro personal ni de la comunidad ni menos los sacramentos. Por lo tanto, el sacerdote dice: yo puedo formarme para poder asistir a otros, pero para asistirles necesito encontrarles personalmente. Cuando hablamos del sacerdote digital, del ePriest, como lo denominamos en el estudio, estamos hablando de un sacerdote que usa las nuevas tecnologías pero no sólo; éstas son un complemento para su actividad.

Así que considera que la percepción negativa es escasa.

Sí, son porcentajes bajos y, a la vez, propios de cualquier innovación. En una sociedad, cuando hay alguna innovación tecnológica, siempre hay un porcentaje pequeño de gente a la que le suscita rechazo. Y, por aclarar: no se ha visto una diferencia significativa entre sacerdotes más jóvenes o más ancianos, sino que el que lo necesita lo usa, independientemente de su edad.

Llama la atención lo poco que usan las redes sociales [el 35,3%, nunca]…

Hay muchas variantes. Es una cuestión de tiempo: el sacerdote tiene muchas actividades y una gestión de las redes sociales requiere mucho tiempo (si se hace bien). A la vez, está el extremo opuesto, los que lo usan diariamente [26,4%] lo usan mucho. La gente que aprende a usar una cosa le saca más jugo y el que no lo usa le saca cada vez menos, pero no significa que lo rechace. Además, el sacerdote no siente la necesidad de usar las redes sociales como los jóvenes, que están todo el día juntos y al llegar a casa siguen chateando. En el adulto, el uso es más profesional.

¿Qué se puede destacar del caso español?

El uso en España es superior al del resto del mundo, aunque esto refleja también el índice de penetración de las tecnologías. Hay un dato significativo, que es el uso mayor de los dispositivos portátiles tipo PDA o BlackBerry. Y hay un dato anecdótico, porque puede deberse a muchas razones, que es que el sacerdote español considera Internet menos útil para el estudio. Más de un tercio consideran que es muy positivo, y muchos otros, positivo. Y creo que los porcentajes irán aumentando en la medida en que lo usen más y se extienda el uso, que haya más recursos para ellos…

Romper estereotipos

En este sentido, la Iglesia no está precisamente a la vanguardia en este ámbito. ¿Cómo es la oferta para los sacerdotes, y qué camino queda por recorrer?

Es un estereotipo pensar que la Iglesia no está delante en las nuevas tecnologías; en Latinoamérica, por ejemplo, es la primera institución que se ha lanzado a la Red. Por otra parte, el mundo digital es muy variado. A nivel institucional, la Iglesia tiene sus condicionamientos, como todas las instituciones, de lentitud, falta de recursos y prudencia. En cambio, en el ámbito privado hay muchísimo. Como la agencia de noticias Zenit, que tiene una potencia informativa tremenda; y también hay muchas iniciativas tipo blog muy interesantes… La variedad es enriquecedora y a veces la guerra de guerrillas tiene más efecto que un ejército organizado. Obviamente, la Iglesia institucional puede y debe hacer más; ahora mismo, en la Web 2.0, en cómo aplicar el nuevo modo de funcionamiento de la Red (más participativa, más dinámica) a las páginas oficiales.

¿Lo digital es una tendencia imparable? ¿Estamos en un punto de no retorno, de modo que, o nos subimos a este carro o nos quedamos en tierra?

Es que yo creo que la Iglesia está en el carro aunque no le guste, porque el carro es la sociedad, y puedes estar disfrutando de la carretera o conduciendo el carro, o puedes estar sin agarrarte y pegando botes. Así que la Iglesia sufre, acompaña, mejora o influye en los cambios sociales como ha sucedido en toda la historia. Y sí, las tecnologías condicionan a la sociedad actual y al hombre de la Iglesia; no a ésta en su estructura, pero sí en los modos de llegar a la gente.

¿La formación debería ser obligatoria en los seminarios y noviciados?

Más que obligatoria, diría conveniente. Aunque no podemos caer en el tecnologismo. Es más una cuestión de formación en el uso responsable de estos instrumentos para la actividad sacerdotal, que en el fondo es una educación en el carácter, en las virtudes, en el orden…

Si un obispo está sensibilizado con la comunicación y las TIC, los curas también lo estarán. ¿Y los laicos, qué pueden aportar?

Es verdad la influencia de los obispos. Y sobre los laicos, ciertamente no son mandados, sino que son Iglesia, y, por tanto, todo lo que hagan redunda en bien del sacerdote. Creo que la educación puede ser llevada a cabo por laicos expertos, profesores de universidad, profesionales de la comunicación, etc. Obviamente, luego será necesario un sacerdote especializado para la dimensión pastoral. Pero los seminarios no tienen que tener miedo a invitar a expertos. Ya se hace en muchas delegaciones de Medios, televisiones, radios y webs, y creo que la colaboración crecerá.

Fuente:  Vida Nueva