La crisis como posible buena noticia

La dirección espiritual en el Seminarista

Naturaleza, crisis y fines de la dirección espiritual

El problema de la transferencia

En el ámbito del acompañamiento espiritual

La formación de los formadores, grande reto de la formación

Entrevista completa de Mons. Carlos Patron Wong, Secretario para los seminarios

El Cibersexo

Una tentadora y encantadora triste realidad!!!

24 de marzo de 2015

Churchathon 2015: Una interesante maratón para recaudar fondos para el seminario

Publicado por Vocation-Net

No salieron a la calle a “hacer lío”, ni fueron al Vaticano con un pastel para entregárselo al Papa!

En esta ocasión, un grupo de Seminaristas Legionarios realizaron un Churchaton (church=iglesia, aton=maratón), una maratón con el fin de recaudar fondos para el sustento de los seminaristas de la congregación de los legionarios de Cristo en Roma.

La maratón se realizó el sábado 21 de marzo en las diversas iglesias de Roma.

Este año participaron 17 seminaristas, que rezaron en 33 Iglesias, haciendo un recorrido de 30 kilómetros. Lo más interesante de esta maratón es que fue un día dedicado a la oración, un día para rezar por los bienhechores del Seminario.

El objetivo del Churchaton es que los seminaristas participantes van de templo en templo rezando por sus patrocinadores o por las intenciones que meses antes recibieron. La meta es lograr visitar (rezar) el número de iglesias propuesta como meta inicial.

El Churchaton no es más que una intensa jornada de oración por los bienhechores del Seminario. La dinámica es la forma más creativa y motivadora que pueden realizar los jóvenes seminaristas.


Pudes unirte con tu colaboración!


15 de marzo de 2015

Esperanza ante el día del Seminario: La Arquidiócesis de Barcelona dobla el número de seminaristas!

El domingo 22 de marzo en toda la Arquidiócesis de Barcelona se celebrará el Día del Seminário. Barcelona este año ha duplicado el numero de seminaristas con respecto al año pasado, se forman en el Seminario Conciliar de Barcelona 11 seminaristas. Se trata de un resurgimiento vocacional. En un reciente comunicado el Cardenal Lluis Martínez resalta este rebrote vocacional en su Arquidiócesis! El cardenal ve prematuro hablar de un resurgimiento vocacional en Barcelona. Sin embargo, el rostro y el lenguaje del cardenal Lluis comunican optimismo y esperanza vocacional en su Arquidiócesis!

Te compartimos la magnífica intervención del cardenal por el Día del Seminario.




El próximo domingo, 22 de marzo, celebraremos el Día del Seminario. Este año lo vivimos con un sentimiento de esperanza, como ya os comuniqué en una carta personal mía a todos los diocesanos y ahora lo recojo en este comentario semanal, por el don que Dios nos ha hecho este curso: 11 jóvenes han entrado en el Seminario Mayor de nuestra querida archidiócesis. Representa un aumento muy considerable respecto del curso anterior, ya que se ha casi doblado su número.

Me complace, con motivo del próximo Día del Seminario, haceros partícipes a todos de esta buena noticia, de esta alegría, para que se lo agradezcamos al Señor. ¿Se trata de un resurgimiento vocacional? Quizás sería prematuro hablar así. Tenemos que ver si esta tendencia se mantiene en los próximos años. No podemos lanzar las campanas al vuelo, pero estas cifras sí que son motivo de esperanza. Lo primero y más importante que tenemos que hacer es dar gracias a Dios, porque la vocación sacerdotal es sobre todo una gracia de Dios, una gracia inmerecida por parte de quienes la hemos recibido.

Mi agradecimiento, después, va dirigido a todos los diocesanos. En primer lugar a estos jóvenes que Dios ha llamado a ser sacerdotes y que han respondido generosamente. Son jóvenes que han iniciado y a veces ya han terminado sus estudios universitarios o su actividad profesional. Su experiencia humana es garantía de una sólida preparación para el ministerio presbiteral.

Mi agradecimiento también va a sus padres y familiares por la participación que han tenido en la maduración de estas vocaciones. Y a los sacerdotes, por su trabajo ministerial y su testimonio de entrega generosa a la Iglesia y a los hermanos, que mueve, sin duda, a estos jóvenes a seguir este camino que han visto realizar en la vida de sus sacerdotes amigos.

Gracias también a todas las parroquias, comunidades y realidades eclesiales porque con la oración por las vocaciones y el trabajo pastoral participan también en la tarea vocacional. Si tenemos una acción pastoral dirigida a los jóvenes, tendremos las vocaciones sacerdotales que la Iglesia necesita.

Gracias finalmente al Seminario y a sus formadores y alumnos, que acogen estas nuevas vocaciones y las ayudan a formarse adecuadamente en el aspecto humano, espiritual y pastoral para convertirse en sacerdotes santos, sin olvidar el aspecto académico, del que cuidan las facultades eclesiásticas de teología y de filosofía.

Todos los diocesanos son responsables de las vocaciones sacerdotales y deben ayudar a nuestro Seminario. Depende de ello el futuro de la misión de la Iglesia en Barcelona y también, si nos es posible, deseamos ayudar, con espíritu misionero, a las diócesis necesitadas de todo el mundo.

  Lluís Martínez Sistach
Cardenal arzobispo de Barcelona
Fuente


3 de febrero de 2015

Los seminaristas de Lima "hacen lío". Una noche de misión!

Por Luis Alva

Los seminaristas del Seminario Santo Toribio de Mogrovejo  han salido a las calles a "hacer lío". En esta ocasión los seminaristas han realizado una misión nocturna muy significativa, llevando alimentos a los mendigos que pernoctan en las calles de la histórica ciudad de Lima.

Todo inicia al medio día del 25 julio del 2013 en la catedral de San Sebastían - Brasil, cuando el Papa Francisco en un discurso improvisado se dirige a cientos de jóvenes argentinos con la revolucionaria frase: "hagan lío, salgan a las calles"....

Desde aquel día los jóvenes han quedado inquietos. Los jóvenes seminaristas también desde su privilegiada condición han iniciado a hacer lío.

Una muestra de este "hacer lío" son los seminaristas de Lima con el noble gesto de salir de la comodidad del descanso de la noche al encuentro de los privilegiados de Cristo, los pobres!!

Es de resaltar esta iniciativa tan humana y tan divina. Los futuros pastores tienen que encarnar esta dimensión caritativa en sus vidas sobre todo con los más necesitados, con los menos tomados en cuenta en la sociedad.

Esta iniciativa recién ha iniciado. Los seminaristas prometen (con la ayuda de otros) salir cada mes al encuentro de estos hombres que pernoctan en las calamidades del frió, la suciedad y la violencia.




26 de enero de 2015

Una maravillosa experiencia vocacional. En el Seminario descubrí que la vocación es un llamado a la santidad.


¿Por qué entramos al Seminario? ¿Qué nos mueve a permanecer en el Seminario habiendo otras muchas posibilidades donde uno puede educarse o invertir la propia juventud?

Cada uno, de modo diferente, pero dentro de un mismo misterio que nos envuelve a todos por igual, hemos experimentado una novedad en la vida: la llamada y la mirada del amor de Jesús que nos invita a estar con Él, a vivir con Él y como Él; a ser su amigo y vincularnos íntimamente a su Persona para enviarnos a comunicar la Buena Nueva del Reino de Dios.

En el Seminario el verbo central es “ser”. Ser discípulo de Jesús, ser su amigo, ser hermano, ser servidor, ser un apóstol, ser misionero, ser sacerdote de Cristo.

Yo soy el Padre Guillermo Loría Vidal, el Padre Memo, tengo actualmente seis meses de ordenación y ejerzo mi ministerio sacerdotal como vicario en la parroquia de san Servacio en Valladolid.

Mi historia vocacional se remonta hace trece años, en el 2002, cuando apenas tenía 19 años de edad y me encontraba estudiando en la preparatoria Yucatán. Como dato importante les comparto que yo en el año de 1998 estudié un año en el Seminario Menor, pero por situaciones tuve que dejarlo, y fue hasta el 2002 cuando de nuevo surge la inquietud y pues decido ingresar al Seminario Mayor después de un proceso de discernimiento bastante fuerte ya que yo tenía planes de estudiar una carrera, pero Dios me cambió los planes, eso es algo que en todo este tiempo he aprendido.

Mis años de seminarista fueron muy significativos para mí, fueron años de alegría, de encuentro, de amistad, de oración, de reflexión, de discernimiento, pero sobretodo años de sentirme invitado y llamado por Cristo. Eso no quiere decir que todo fue fácil, sería un mentiroso si les digiera eso, hubo también momentos de llanto, de soledad, de miedo, dudas, pero en medio de todo eso siempre Jesús estuvo presente.

En el seminario aprendí que Dios nos da lo que necesitamos en el momento justo, aprendí que para escucharlo tengo que hacer silencio, aprendí que Dios se hace presente en las cosas sencillas de la vida, aprendí que seguirlo es la mejor aventura de esta vida, prendí que Cristo es el camino, la verdad y la vida. Que no podemos construir la vida digna y feliz que todos deseamos sin Cristo. Que cuando sacamos a Dios de nuestra vida terminamos en caminos llenos de sufrimientos e injusticias.

En el Seminario descubrí que la vocación es un llamado a la santidad. Que nuestra pertenencia a Dios nos exige limpieza interior, rectitud de intenciones y tener los mismos sentimientos del corazón de Cristo.
En el Seminario me di cuenta que Jesús es quien me llama, quien me elige, no por mis méritos sino por una elección misteriosa llena de amor. Él me dice con claridad: “no me has elegido tu a mí, sino que yo te he elegido para que vayas y des fruto, y tu fruto permanezca (Jn,15,16).

Pero sobretodo aprendí que Cristo no Vale la pena, Vale la Vida (gracias padre Jorge Laviada).
Si me preguntan si alguna vez me imagine de sacerdote la respuesta sería no, antes del seminario e incluso ya a dentro no me había pasado por la mente verme como sacerdote, fue hasta los últimos años cuando vi que la cosas ya se estaba poniendo fuerte cuando dije sacerdote ¿porque  no? Si tú quieres yo también lo quiero y a partir de ese momento todo fue diferente.

Después de 12 años, fui ordenado sacerdote el 02 de junio del 2014, junto con mis compañeros Luis Miguel y Ricardo Sabido. Y de las experiencias que más han marcado mi ministerio en estos meses han sido: la muerte del Padre Jorge Laviada una semana después de mi ordenación, y me ha marcado mucho porque el padre Jorge fue un instrumento importante en mi formación, me enseño que algo fundamental de un sacerdote es compartir la alegría de Seguir a Cristo y entusiasmar a otros para que vivan esa misma experiencia, pero sobretodo recuerdo mucho sus últimas palabras, tres horas antes de que muera, “Memo ánimo y ponle todo el corazón a lo hagas, no lo olvides”. Otra de las experiencias significativas es ser instrumento y medio entre Dios y una persona en el sacramento de la reconciliación, saber que a través de mis palabras y gestos Dios perdona. Celebrar la eucaristía y ofrecerla todos los días  por alguien.

En conclusión, sólo Dios puede llamarnos a una vocación donde la misión es superior a nuestras propias fuerzas y capacidades humanas. Y sólo Él con su gracia puede hacer que perseveremos en su seguimiento. Cuando sintamos que las exigencias son grandes y que nuestras debilidades son muchas, imploremos con humildad su ayuda. El tesoro lo llevamos en vasijas de barro (2 Cor 4,7), pero cuando colocamos todo nuestro corazón, mente y voluntad en la formación sacerdotal para Dios nada es imposible.



Pbro. Guillermo Loría Vidal

Vicario parroquial de San Servacio, Valladolid


22 de enero de 2015

¿Qué hace un seminarista en Internet?


La experiencia de un seminarista tuitero

Cuando me pidieron escribir sobre lo que hago como seminarista en Internet me dio algo de susto. “¿Por qué?”, se preguntarán ustedes. Por la respuesta que daría: estoy todo el día conectado. Sí: todo el día conectado a Internet. Esto puede parecer extraño para algunos: “¿Por qué un seminarista pasa todo el día conectado a Internet si debiera estar ocupado en sus tareas pastorales, estudiando o rezando?”. Y mi respuesta ante esta posible pregunta es que intento entender la Red como un ambiente, como un espacio que se habita y ante el cual uno no se “conecta” o “desconecta”. Miremos nuestras experiencias concretas de uso en Internet: tenemos la posibilidad de acceder a la información que hay en la Red no solo estando frente a la pantalla de una computadora. Los avances de la tecnología nos permiten recibir correos electrónicos, mensajes de WhatsApp o consultar el tiempo desde el bus, el metro o en cualquier otro lugar. Y así es como yo “estoy” en Internet, accediendo a la información principalmente desde mi teléfono móvil y en cualquier lugar, recibiendo en él las notificaciones de los tuits de Papa Francisco y leyendo las principales noticias sobre la vida de la Iglesia.

Aunque también estoy presente en Facebook, he preferido tener una presencia más activa en Twitter, donde estoy por cumplir 5 años en mi cuenta @CarlosRomeroV. Esta red social se ha convertido en mi principal fuente de información sobre la actividad del Papa y la vida de la Iglesia y es un espacio que me ha aportado grandes experiencias para mi vida como seminarista: conocer en el mundo físico al ciberteólogo Antonio Spadaro SJ, Director de la revista La Civiltà Cattolica, encontrarme con otros tuiteros en peregrinaciones o actividades de la Arquidiócesis de Santiago, dialogar con sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, rezar por personas que me han confiado sus problemas y que me piden rezar por ellos, participar en el Primer Encuentro Online de Seminaristas, etc. Esto, sin duda, dejará una huella en mi camino de formación hacia el sacerdocio.

Para publicar en las redes sociales aprovecho los momentos libres que tengo durante el día, mientras voy caminando por un pasillo, cuando voy en el metro camino a la Universidad o cuando estoy en la Biblioteca del seminario conectado a la red Wi-Fi. Esto siempre lo hago desde mi teléfono móvil. Publico algo cuando me viene algún pensamiento que quiero compartir, cuando ha sido publicada una homilía o discurso del Papa, cuando quiero contar a los demás algo que he hecho o, también, cuando sé que hay algún evento o noticia ante la cual deseo opinar. Como ven, no tengo un horario determinado para publicar. Esto me ayuda a que lo que escribo llegue a personas de los diversos países y husos horarios. Es así como puedo “estar presente” tanto para los que me siguen desde países latinoamericanos, como también para quienes me leen desde Europa.

Creo que habitar el Continente Digital siendo seminarista es una bendición. Poder entrar en contacto a través de las redes sociales con personas que comparten nuestra fe o, incluso, con quienes se declaran ateos o agnósticos nos ayuda a ser samaritanos en las calles digitales, saliendo al encuentro de quienes se cruzan con nosotros.

Lo primero que hago en Internet es ser yo mismo, expresándome de forma sincera, auténtica y buscando tener siempre una identidad virtual que coincida con la que tengo en el mundo físico. Por eso es que siempre en mi biografía de Twitter y en mi perfil en Facebook nunca escondo el hecho de que soy católico y, además, seminarista. Esto, algunas veces, me ha llevado a recibir ataques por parte de los “trolls” que están en las redes sociales. También puede ser un motivo para que otras personas decidan no “seguirme” en Twitter o dejen de ser mis “amigos” en Facebook, porque no tienen el deseo que alguien les hable de Dios en sus “líneas de tiempo”. Aun así, prefiero ser quien realmente soy, expresando con respeto mis preferencias, opciones y creencias, antes que caer en la tentación de querer simpatizarle a todas las personas, entregando un mensaje licuado que no sabe a nada.

Es a partir de mi identidad católica y como seminarista que comparto no solo lo que hago, sino que también busco entregar la alegría del Evangelio a quienes leen mis publicaciones ¿De qué manera? No limitándome a copiar y pegar frases bíblicas o lo que dice el Papa, sino, sobre todo, compartiendo lo que me alegra, mis inquietudes y preocupaciones, vistas siempre desde la óptica de la fe. Mostrarme tal como soy puede ayudar a que quienes se consideran lejanos a la Iglesia vean que los que somos parte de ella también tenemos problemas, pasamos por dificultades y somos humanos como ellos, pero que, a pesar de eso, nos hemos dejado transformar por Dios y, así, vivimos la vida con una perspectiva distinta. De esta manera, y confiando en que es Él quien toca los corazones de los hombres, espero que mis publicaciones generen más preguntas que respuestas a quienes me leen.
Soy seminarista y estoy en Internet buscando siempre ser cercano a los demás, siendo compañero de camino de quienes pasan por las calles del Continente Digital. Y lo soy leyendo con atención a quienes me escriben, preocupándome y haciendo oración por ellos y por sus intenciones. Han sido muchas las personas que me han confiado sus problemas y dificultades y me han pedido que rece por ellos. Es así como he aprendido que desde mis primeros pasos en el camino al sacerdocio puedo ser como un pastor que acompaña a las ovejas del redil de las redes sociales, hombres y mujeres que viven en el mundo con problemas, carencias, dificultades, pero también con esperanzas y alegrías.


Soy seminarista y estoy en Internet pidiendo siempre al Señor que me ayude a ser un reflejo de su amor, ser otro Cristo, mostrando a los demás su rostro misericordioso. Son tantas las personas que aún no conocen su Evangelio y que, a través de mi presencia en la Red, pueden leer, aunque sea una sola vez, un mensaje cristiano. Son tantas las personas que necesitan un mensaje de alegría, una palabra que les dé esperanza en sus vidas y que los haga sentirse amados por Dios. Teniendo en mente a esas personas es que pido al Señor que me ayude a ser un testigo de su amor y de su misericordia en la Red.


Por Carlos Romero

Seminarista de la Congregación Sagrada Familia de Nazareth


16 de diciembre de 2014

La formación en comunicación, necesaria en los seminarios

Por Ramón Antonio
Publicado por Aleteia

La Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) a través del departamento de medios de comunicación social viene desarrollando talleres de formación dirigidos a los seminaristas de este país, con el objeto de ofrecerles un conocimiento inicial en el uso de estos recursos comunicaciones para que puedan ponerlos en práctica de manera eficiente en la labor pastoral, según se conoció desde la propia institución.

La CEV considera necesario “crecer en la formación comunicacional, especialmente entre aquellos que se están preparando, no sólo para ser pastores del Pueblo de Dios, sino anunciadores de la Buena Noticia de Jesús”
.
Se conoció que los talleres están fundamentados no sólo en las técnicas propias de las áreas comunicacionales, sino también en la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, donde se plasma que el secreto de la evangelización es la “gratuidad y el amor (...). Comunicándolo, el bien se arraiga y se desarrolla”.

Acotan que “el Papa Francisco durante su pontificado ha resaltado la importancia de la comunicación y los caminos electrónicos por los cuales el evangelio llega más rápidamente a las personas”.

El taller más reciente correspondió al Seminario “Santa Rosa de Lima”, ubicado en el municipio El Hatillo, al este de Caracas, donde 43 seminaristas recibieron con gran entusiasmo e interés el curso junto a los presbíteros Francisco Morales y José Celestino Rojas, rector y formador del Seminario, respectivamente.

Durante la jornada hubo momentos de trabajos grupales e intercambio de experiencias, siendo guiados por el presbítero y comunicador social, Pedro Pablo Aguilar y la periodista Gliderbys Suárez, directores del departamento de medios de comunicación social y de la oficina de prensa de la CEV, respectivamente.

Los testimonios de los participantes resaltan la importancia de “este servicio comunicacional considerado como una de las tareas más comprometedoras de la Iglesia”, sobre todo en la formación de los futuros presbíteros.

“Es bueno que la CEV tenga la iniciativa de llevar estos talleres a los seminarios y tener este ámbito de formación y crecimiento enriquecedor e importante”, afirmó el padre Francisco Morales.

“No siempre es tan fácil colocar en el pensum académico todo lo que consideramos importante para la pastoral, pero en este caso a lo que tiene que ver con los medios de comunicación social debe buscársele el espacio”, añadió.

Para el seminarista de la arquidiócesis de Caracas Jesús Godoy, de cuarto año de Teología, “fue una experiencia novedosa. La información que se dio es importante sobre todo para nosotros, como futuros sacerdotes, que somos principales comunicadores dentro de las parroquias, formamos agentes de pastorales, trabajamos con catequistas".

"Manejar las herramientas de la comunicación es indispensable -destacó-. Además, el mandato de Jesús es comunicar”. “Sería una gran oportunidad, dentro de la materia Lenguaje y Comunicación incluir algunos temas de medios de comunicación social”

Para Gabriel Guzmán, de la arquidiócesis de Caracas, “vemos este tema como una necesidad de aprender a ser comunicadores ya que seremos futuros pastores y necesitamos comunicar correcta y efectivamente el mensaje de Dios".

"Desde el punto de vista práctico, hoy en día debemos orientar la comunicación social desde la evangelización y es grato saber que la Iglesia está abordando estos nuevos púlpitos para llevar la Palabra a mucha gente utilizando las redes sociales, herramientas que debemos manejar correctamente”.

El seminarista Martín García, de segundo de Teología de la diócesis de Acarigua-Araure afirmó que “estando en la era de la comunicación, este taller ha sido importante aunado a lo que nos ha venido diciendo el Papa Francisco con respecto a abrir las puertas y ventanas de la Iglesia para que la gente entre".
En su opinión, "no sólo nosotros tenemos que esperar que la gente se acerque a la Iglesia sino que nosotros debemos ir al encuentro de ellos; una nueva forma de hacerlo son los medios de comunicación”.

“Interesante podríamos llamar al taller ya que con estas nuevas tecnologías podemos llevar y llegar más rápido el mensaje del Señor -declaró Joseph Robaina, de la arquidiócesis de Caracas-. Es necesario utilizar de manera consciente las redes a fin de evangelizar, y por supuesto, realizar talleres formativos”.

Para el padre José Celestino Rojas, de la diócesis de Valle de la Pascua, “es una necesidad que los futuros sacerdotes manejen estos recursos; si nos olvidamos de los medios de comunicación el mensaje no llegará a esos lugares donde no podemos ir con la inmediatez que llega hoy en día”.

Los organizadores destacaron que el Papa Francisco durante su pontificado ha resaltado la importancia de la comunicación y los caminos electrónicos por los cuales el evangelio llega más rápidamente a las personas.


Recordaron que la próxima Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales prevista para el 17 de mayo de 2015, está dedicada a la Familia con el atrayente título Comunicar la familia: ambiente privilegiado del encuentro en la gratuidad del amor, contenido que representará un reto en la formación de estos futuros sacerdotes.


15 de diciembre de 2014

Bendito sea Dios! 35 nuevos sacerdotes para su Iglesia!!!

El Cardenal Velasio De Paolis C.S., ha ordenado sacerdotes a 35 Legionarios de Cristo de 11 nacionalidades diferentes en una misa en la Basílica de San Juan de Letrán, en Roma. Asistieron unas dos mil personas a la ceremonia entre familiares y amigos. Entre los nuevos sacerdotes se encuentran el barcelonés Pablo Roger, actualmente en San Luis Potosí (México) y el P. Mauricio Ruiz, que desempeña su ministerio en Valencia en el colegio Cumbres School y en la pastoral juvenil del Regnum Christi.


En su homilía, el Cardenal dijo: “Las ordenaciones sacerdotales son siempre motivo de confianza en el futuro, de esperanza”. Añadió: “y este año tanto más porque marcan un momento de particular importancia para la vida del mismo Instituto. Durante los últimos tres años la Legión, siguiendo las instrucciones y directivas del mismo Santo Padre, ha afrontado y recorrido un camino de verificación de su historia y de su vida”.

De Paolis recordó también que el sacerdocio los introduce a una intimidad especial con Jesucristo: “Vuestra vocación es al amor, y al amor más grande, que es el don de la propia vida. Es una vocación a la amistad con Jesús”.

Dirigiéndose a los ordenados el Cardenal les dijo que su vocación “es un don para los demás: para la Iglesia, para la salvación del mundo”. Y también les señaló: “Queridísimos jóvenes, hoy alcanzáis la meta de vuestra vocación. Una meta imposible para los esfuerzos y las fatigas humanas, aunque éstas se requieran y en modo perseverante. […] Para vosotros ha sido una decisión que habéis madurado durante muchos años delante de Dios y de vuestra conciencia, ayudados por el consejo de vuestros superiores; en la oración asidua, para tener la luz necesaria y el conforto de la fuerza del Espíritu Santo”.

Además agradeció a los padres de familia, a los formadores y a quienes con su oración han acompañado los nuevos sacerdotes a llegar a este momento decisivo de sus vidas.

Los 35 nuevos sacerdotes provienen de 11 países: Alemania (1), Australia (1), Brasil (3), Colombia (3), España (1), Estados Unidos (9), Francia (1), Guatemala (1), Hungría (1), México (12), Nueva Zelanda (2). El mayor de los nuevos sacerdotes tiene 40 años; el más joven tiene 30.

De los 31 nuevos sacerdotes, 16 iniciaron su discernimiento vocacional en los centros vocacionales (seminarios menores) de la Legión de Cristo. El resto ingresó directamente en el noviciado después de haber concluido el bachillerato, durante el período universitario o después de haber tenido alguna experiencia laboral.

La historia vocacional de la mayoría de ellos se puede leer  Aquí

Con datos recopilados de Análisis digital


9 de diciembre de 2014

De seminarista clandestino a sacerdote, de sacerdote a inspector de la Policía soviética... Después de 32 años retoma el sacerdocio

Por Pablo J. Ginés
Publicado por Religión en Libertad

El padre Konstantin Bojars cuando cumplió 80 años - volvió a celebrar misa con 63, después de su etapa como fiscal policial

No hay muchos curas católicos que puedan decir que han sido inspectores de la Policía soviética.

Este es el peculiar caso del padre Konstantins Bojars, que fue seminarista clandestino en la URSS, llego a ser cura, luego colgó los hábitos, se hizo policía y fiscal soviético, buceó en el mundo del crimen, y volvió a la fe y a la vida sacerdotal después de una larga espera, un periodo de prueba.

Recuerda la conquista soviética
Konstantins Bojars nació en Letonia en 1932. Dice que recuerda cuando los tanques soviéticos tomaron su país en 1936, que recuerda el paso de los tanques hacia Riga teniendo él 4 años. Y después llegaron los nazis. Y después los soviéticos otra vez.

En su familia eran 6 hermanos, aunque dos murieron por enfermedades siendo niños. En las zonas rurales recién conquistadas la persecución religiosa no era tan sistemática como en otros sitios. Podía ir a misa cada domingo con su familia, a una iglesia a 5 kilómetros de su casa. Recibió dos años de catequesis, hizo la primera comunión y siguió acudiendo a la parroquia y ayudando como monaguillo.

En el seminario clandestino

En 1949, con 17 años, marchó a Riga dispuesto a ser sacerdote. Ingresó en el seminario clandestino. Era un seminario que las distintas autoridades civiles habían abierto y cerrado en varias ocasiones. El obispo a veces ordenaba estudiantes de último curso o seminaristas de forma apresurada, por ejemplo al ver volver a los soviéticos.

"Para el gobierno resultaba fácil disolver el seminario: bastaba con llamarnos a filas y enviarnos al lugar más lejano posible de la URSS. Algunos, como yo, acabamos haciendo el servicio militar en un pueblo de Rusia donde estaban construyendo el ferrocarril de Moscú a Borkuta. Hacía un frío terrible que llegaba en ocasiones a los 50 grados bajo cero. Se podía soportar porque era un frío seco pero teníamos que estar moviéndonos constantemente para no congelarnos". En aquel campo llegaron a ser 9 los seminaristas lituanos. Recuerda que, al menos, las autoridades del lugar no se portaban mal.

Sacerdote con formación escasa

De vuelta a Letonia, fue ordenado sacerdote a los 26 años. Su formación sacerdotal, explica, "fue muy precaria y agitada. En aquellas condiciones era prácticamente imposible formarme mejor: no podíamos viajar, ni salir del país ni entrar en contacto con otros católicos".

Ejerció como sacerdote cinco años en una parroquia. Luego, en 1963, "tuve una crisis de vocación y lo dejé".
  
  
Fiscal: crímenes pasionales y robos

Estudió derecho, se graduó en 1969 y empezó a trabajar de fiscal, y luego de inspector de policía de investigación criminal.

"Mis funciones eran las de cualquier fiscal: investigar robos, hurtos, violaciones u asesinatos. Entonces no había sicarios ni asesinos a sueldo. Viajé por Letonia buscando culpables de distintos crímenes. Eran investigaciones largas que duraban dos o tres años: borrachos que mataban a sus esposas en un momento de arrebato; mujeres que envenenaban a sus maridos por celos, etc...".

Bojars quiere dejar claro que desde su posición no tenía acceso ni competencias en los temas de persecución religiosa o política, de los que se encargaba el Comité de Seguridad del Estado. "No estaban dentro de mi campo ni yo podía hacer nada por ellos", comenta.

Nostalgia de Dios y del sacerdocio

En los años 70 estuvo varias veces al borde de la muerte y se planteó el sentido de su vida. Algunos de sus amigos habían apostatado; otros, simplemente, se habían alejado de Dios. Pero él siempre había creído en Dios y ahora se iba dando cuenta de que cometió un error al dejar el ministerio sacerdotal. Le dolía ver a la Iglesia acechada y perseguida y con escasez de sacerdotes.

"Aunque yo había sido infiel a mi vocación, sabía que había sido ordenado sacerdote para siempre y deseaba volver a consagrar el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Sentía las mismas ansias que el hijo pródigo cuando vivía en tierra extraña y pensaba sin cesar en la casa de su padre".



El cardenal Pujats de Letonia,
veterano de muchos años bajo el comunismo

"Hablé con el cardenal Pujats. Como es lógico me hizo esperar muchos años. Lo entendí. En otros países esa espera hubiera sido imposible pero la jerarquía conocía bien las circunstancias en las que me había formado y en las que había vivido durante los primeros años de mi sacerdocio".

"Aguardé décadas viviendo en celibato hasta que comprobaron el estilo de vida que llevaba, la solidez de mis disposiciones, mi rectitud de intención. Veían que no buscaba nada material, que tenía la vida resuelta en ese aspecto. Se cercioraron que no había hecho nada contrario a una conciencia cristiana: ni denuncias falsas, ni torturas ni cooperación con la injusticia, y que no había tenido que ver con la represión política y religiosa de ese régimen materialista."


La Caída del Muro... y la vuelta al sacerdocio

En 1989 cayó el Muro de Berlín y el régimen comunista. De 1990 a su jubilación se dedicó a la rehabilitación legal de los ciudadanos reprimidos por el sistema soviético. En 1994 se integró ya plenamente en las tareas eclesiales y un año después le concedieron las licencias sacerdotales de nuevo. Habían pasado 32 años desde que celebró su última misa.

Desde entonces ha atendido zonas del país que durante décadas no tuvieron sacerdote y ha levantado varias iglesias de nueva planta. Descubrió, por ejemplo, que una vez la Iglesia pone los cimientos y el terreno y empiza a construir, el resto de la edificación tienden a terminarla y financiarla los feligreses. En cambio, pedir que ellos inicien la construcción no funciona. Construir en Letonia es una lucha contra el papeleo: su experiencia como fiscal le ha sido muy útil.



Dios escribe recto con renglones torcidos

Uno de sus grandes orgullos es haber reconstruido la primera iglesia de piedra que San Menardo, el primer obispo del país, hizo levantar. El lugar estaba arrasado y lleno de arbustos, abandonado durante décadas, y hoy vuelve a ser un lugar de oración y peregrinación (www.meinardadraudze.lv).

"Cuando viene a verme alguna persona desesperada, siempre le digo que confíe en Dios, que escribe recto sobre renglones torcidos y saca cosas buenas hasta de nuestros errores y equivocaciones", asegura.


(Este testimonio, redactado por ReL, lo tomamos del recomendable libro de José Miguel Cejas "El baile tras la tormenta; relatos de disidentes de los países bálticos y Rusia", complementado con datos de Katolis.lv).


3 de diciembre de 2014

Primer Encuentro Online de Seminaristas. 06 de diciembre!

El próximo sábado 6 de diciembre, organizado por la Red Mundial de Seminaristas, se llevará a cabo el Primer Encuentro Online de Seminaristas. Dirigido a sacerdotes, seminaristas, y laicos en general, contará con la participación en vivo de 10 seminaristas diocesanos y religiosos de Italia, Chile, Colombia, México, Venezuela, Argentina, Costa Rica, España y Estados Unidos.

Durante el encuentro online de una hora, los seminaristas hablarán y responderán preguntas del público acerca de la situación actual de los estudiantes que se forman hacia el sacerdocio, sus experiencias en los distintos países donde se encuentran, y la influencia del papa Francisco en su vocación.

El objetivo de la iniciativa es conectar distintas realidades eclesiales en las que los seminaristas viven y llevan a cabo su trabajo pastoral y el discernimiento de su vocación.

El arzobispo Jorge Carlos Patrón Wong, secretario para los Seminarios de la Congregación para el Clero, por medio de un correo electrónico deseó a los seminaristas participantes en este encuentro que esta sea “una oportunidad de formación y crecimiento en su respuesta vocacional”.

Uno de los coordinadores del encuentro, el seminarista Robinson Ortiz explicó que todos podrán ver la transmisión en vivo el próximo sábado 6 de diciembre a las 9 (hora de México, Costa Rica y el centro de los Estados Unidos), 10 (hora de Nueva York, Colombia, Perú), 10.30 (hora de Venezuela), 16 (hora de Madrid y Roma). O bien pueden entrar directamente a Youtube.


Robinson Ortiz añadió que toda la información durante la semana estará disponible a través de las redes sociales: Facebook; Twitter y google.+

Publicado por AICA


27 de noviembre de 2014

Jorge Enrique, un joven seminarista que habla de Dios en la web!

Por Luis Alva

Inicio este breve confesando que soy un asiduo lector de los escritos de Jorge Enrique Mujica.

El pasado 26 de noviembre Jorge Enrique ha cumplido diez años trabajando en la web y merece que en una web dedicada a seminarista le ofrezcamos nuestro agradecimiento.

Jorge Enrique, es un seminarista (Teólogo) miembro de la Congregación Legionarios de Cristo. Es de nacionalidad mexicana y actualmente estudia el tercer año de teología en la Ateneo Pontificio Regina Apostolorum en Roma. Y es uno de los comunicadores más importante que tiene la Legión (palabras de sus superior).

"Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada" ha respondido al halago realizado por su superior. 

Enrique es un excelente comunicador. Está presente en la red en diversos medios: Actualidad y AnálisisEvangelidigitalizaciónTwitter, LinkedinFlickrFacebook, etc.  Es conocido como Ciberlegionario, Pastor de la web, Apóstol 2.0, Capellán digital.

El propósito de este breve (además de resaltar la grandeza de comunicador) es elogiar su trabajo en favor de la Iglesia.

Jorge Enrique ha escrito para su blog más de 1.500 artículos. Ante esta multitud de escritos cabe preguntarnos ¿De dónde saca tiempo para escribir? ¿En qué momento de su (ajustado) horario escribe? ¿Cómo equilibra las actividades propias de la formación como religioso con sus actividades en la red?

 En un reciente Encuentro de comunicadores en Cádiz, Jorge Enrique nos ha revelado que dedica su tiempo de descanso para interactuar en la red. Y lógicamente, el horario de un formando es “ajustado”, las diversas actividades propias de la formación  ocupan al 100% el horario de cada día, y administrar un blog no es cosa fácil.

Dedicar el tiempo de descanso para evangelizar en la red merece todo nuestro agradecimiento. Enrique es un referente inmediato para “hacer” más de lo que ya estamos “haciendo”.  
Entre los diversos valores que denotan el trabajo de Enrique puedo resaltar el valor del sacrificio. Quien vive el valor del sacrificio vive en constante superación, haciendo el bien en todo lugar y tiempo donde se encuentre! No hay duda que Enrique será un buen sacerdote y  uno de los mejores comunicadores en la Iglesia.

Respecto al título: Un seminarista que habla de Dios en la red. No hay menor duda que todo el trabajo de Enrique apunta a la evangelización de los hombres. Enrique es un hombre de Iglesia, denotase en sus primeros pasos como seminarista. Ama a la Iglesia, tiene un aprecio único para con el Papa, se identifica siempre con su comunidad de Legionarios.

Hablar de Dios en la Red es una tarea difícil. Enrique no sólo habla de Dios, sino que en muchas de las ocasiones nos habla de lo que Dios le habla por medio de diversos acontecimientos, como su fraternidad, sus retiros espirituales, sus momentos de paseos, etc.

Enrique es claro en sus escritos, es optimista y quiere iluminar los acontecimientos del mundo por medio de la fe. Sus escritos es una fusión entre fe e inteligencia acompañado de una valoración crítica desde su noble y sabio pensamiento.

Usa un lenguaje actual y sintético, está pendiente de las noticias más actuales dentro y fuera de la Iglesia, en ingles o en francés, etc. 

Todo esto ha convertido a Enrique en un verdadero comunicador eclesial. Ya es conocido en el mundo de la comunicación por su talante de comunicador, ha participado de diversos encuentros que se refieren a la comunicación en la Iglesia como ponente, tienes muchos seguidores en twitter y en Facebook, los lectores de sus publicaciones son en grande número, etc.

Enrique en breve será ordenado sacerdote. Nosotros sus lectores tenemos que apoyarle, brindarle nuestro apoyo material y espiritual. Para ayudar aquí


Habría muchas cosas más que hablar de Enrique, sin embargo, sólo me resta agradecerle por su entrega generosa en favor de la Iglesia.

Finalmente, Enrique es un humilde servidor, al igual que el Papa Francisco ha pedido que recemos por su vida y vocación: "Les pido una oración para que Dios me dé la gracia de hacer siempre algo bueno por Él".

(datos recopilados de su cuenta personal en Facebook)