La crisis como posible buena noticia

XIII Encuentro de Seminaristas y formandos religiosos

Del 24 al 31 de agosto en Guanare -Venezuela

El problema de la transferencia

En el ámbito del acompañamiento espiritual

La formación de los formadores, grande reto de la formación

Entrevista completa de Mons. Carlos Patron Wong, Secretario para los seminarios

El Cibersexo

Una tentadora y encantadora triste realidad!!!

29 de septiembre de 2014

Carta de un obispo destituido a sus seminaristas!

Por Luis Alva

Monseñor Livieres ex Obispo de Ciudad del Este - Paraguay, recientemente ha sido destituido por el Papa Francisco. En estas circunstancias Livieres ha remitido una carta a sus seminaristas, exhortándolos a estar alegres, a ser sinceros con sus directores espirituales (formadores, confesores), a quererse cuando sean sacerdotes, a estudiar pegado al Magisterio y a la Tradición, y finalmente los ha animado a ser buenos y santos, y ha pedido que recen por él.

Livieres ha sido el creador del Seminario Mayor San José y del Seminario Menor San Andrés.



24 de septiembre de 2014

Internet, una conveniente disciplina que hay que estudiar!

Por Luis Alva

Hablar de la importancia del Internet en la evangelización está demás! Hablar de la importancia de la preparación del evangelizador en Internet es oportuno!

Partimos de la idea que la Iglesia, reconoce en el Internet un "maravilloso invento de la técnica", dado que el Internet   "proporciona al público un acceso directo e inmediato a importantes recursos religiosos y espirituales: grandes bibliotecas, museos y lugares de culto, documentos del Magisterio, y escritos de los Padres y Doctores de la Iglesia, y la sabiduría religiosa de todos los tiempos. Posee una notable capacidad de superar las distancias y el aislamiento, poniendo en contacto a personas animadas por sentimientos de buena voluntad que participan en comunidades virtuales de fe para alentarse y apoyarse recíprocamente". Fuente

Por otra parte, la Iglesia ha encontrado en el Internet un "aliado" para llevar a cabo su fin evangelizador. Internet es importante para muchas actividades y programas de la Iglesia: la evangelización, que incluye tanto la re-evangelización como la nueva evangelización y la tradicional labor misionera ad gentes; la catequesis y otros tipos de educación; las noticias y la información; la apologética, el gobierno y la administración; y algunas formas de asesoría pastoral y dirección espiritual.

Para cumplir con este objetivo, la Iglesia en los diversos sectores ha tomado varias iniciativas para que sus evangelizadores (especialmente sacerdotes) tengan un conocimiento más profundo en Internet.

El año pasado la prestigiosa Universidad Gregoriana integró como parte de su programa curricular para la licenciatura en Teología fundamental la asignatura "Cyberteología: Pensar al cristianismo en el tiempo de la red". Muchos sacerdotes se encuentran especializándose en Medios de comunicación social o su parecido, en varios seminarios existe las disciplinas de Medios de comunicación social e informática, etc.

El tema Internet es muy amplio, al momento de discernir que elementos son importantes dominar para la intercomunicación y evangelización es conveniente preguntarle a un experto. Para esto hemos recurrido a Néstor Mora, un basto profesional en medios de comunicación cuando de evangelización se trata.

Néstor, damos por obvio que un sacerdote (al igual que todo profesional) debería tener un conocimiento mínimo en cuestiones de Internet, más dado la complejidad del término Internet ¿Cual serían los temas fundamentales que un sacerdote debería dominar  al momento  de evangelizar  e interactuar en Internet?

Creo que puede ser que algún sacerdote pueda ser experto en TICs y redes, pero el tipo de carisma sacerdotal no implica saber utilizar este tipo de herramientas como un experto.

Los temas fundamentales que el sacerdotes tendría que saber utilizar, en estos momentos, son:

- Conocimiento básico de las Herramientas de gestión de contenidos en la red: editor de imágenes, presentaciones básicas (prezi y/o Powerpoint), Gestión básica de redes sociales y blog.

- Psicología de la red. Comunicar en la red es parecido a como se hace en el mundo físico, pero tiene sus peculiaridades. Sobre todo cuando se trata de ayudar a las personas, hay que saber cómo regular la presencia y el lenguaje utilizado


- Si es un sacerdote que quiere hacer lío en al red, creando espacios parroquiales, grupos en las redes, etc, le vendría bien saber un poquito de gestión de comunidades virtuales. Ojo que esto también le vale para la gestión de comunidades reales


Este tema es abordado con mayor profundidad en la entrevista al profesor de Comunicación Digital e investigador del informe ‘Picture’, Daniel Arasa.

 “El sacerdote digital sabe que Internet es muy positivo”

Tras pasar por Málaga, donde ha participado en el encuentro de obispos responsables de Comunicación Social de Portugal y España (VN, nº 2.715), el profesor Daniel Arasa (Barcelona, 1971), recibe a Vida Nueva para comentar el informe Picture, el pionero estudio sobre el uso y actitudes de los sacerdotes ante Internet y las nuevas tecnologías, llevado a cabo por la Universidad de Lugano (Suiza) y la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de Roma (en cuya Facultad de Comunicación da clase desde 2001), y al amparo de la Congregación para el Clero.

Y lo primero que hace Arasa, miembro del equipo investigador, es aclarar: “El objetivo de Picture no es saber cuántos sacerdotes usan las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Así que el titular no es ‘El 94,7% de los curas del mundo acceden a Internet todos los días’, sino ‘De los curas que tienen acceso a Internet, el 94,7% [el 95,4% en España] entran todos los días”. Está convencido de que Internet y las TIC son el presente y apuesta por la formación de los curas en este campo.

A primera vista, ha contestado muy poca gente [el 1,2% de sacerdotes del mundo y el 1,7% de los españoles]. ¿Es así? ¿Eso influye en los resultados del estudio?

La encuesta es representativa, pero no extrapolable. Entre otras cosas, tenemos la seguridad de que refleja que los sacerdotes no son seres extraños con respecto al uso que se hace en la sociedad de las nuevas tecnologías. Responder a la pregunta de cuántos sacerdotes usan Internet es imposible con esta investigación. Lo que nos interesaba saber es: los que usan las TIC, para qué las usan y qué actitud tienen ante ellas.

Como conclusión, los sacerdotes tienen una buena percepción de las TIC [el 87,8% las considera positivas o muy positivas], pero quizá no hacen de ello tanto uso.

El entusiasmo siempre va por delante de la acción, es algo que nos pasa a todos y no significa un rechazo. Pero en general sí, la visión es positiva o muy positiva. Porcentajes muy altos consideran que es muy útil para evangelizar, inculturar la fe, llegar a las generaciones jóvenes y ancianas… A la vez, no es una visión ingenua, sino que se reconocen los límites de las nuevas tecnologías para la misión sacerdotal: para la asistencia espiritual hay una cierta precaución.

¿Cómo se explica eso?

Creo que la deducción es simple: la fe cristiana lleva siempre al encuentro personal, y el sacerdote es consciente de que la tecnología es un instrumento que puede ayudar a acercar a la gente a la fe, a documentarse, pero que Internet no sustituye el encuentro personal ni de la comunidad ni menos los sacramentos. Por lo tanto, el sacerdote dice: yo puedo formarme para poder asistir a otros, pero para asistirles necesito encontrarles personalmente. Cuando hablamos del sacerdote digital, del ePriest, como lo denominamos en el estudio, estamos hablando de un sacerdote que usa las nuevas tecnologías pero no sólo; éstas son un complemento para su actividad.

Así que considera que la percepción negativa es escasa.

Sí, son porcentajes bajos y, a la vez, propios de cualquier innovación. En una sociedad, cuando hay alguna innovación tecnológica, siempre hay un porcentaje pequeño de gente a la que le suscita rechazo. Y, por aclarar: no se ha visto una diferencia significativa entre sacerdotes más jóvenes o más ancianos, sino que el que lo necesita lo usa, independientemente de su edad.

Llama la atención lo poco que usan las redes sociales [el 35,3%, nunca]…

Hay muchas variantes. Es una cuestión de tiempo: el sacerdote tiene muchas actividades y una gestión de las redes sociales requiere mucho tiempo (si se hace bien). A la vez, está el extremo opuesto, los que lo usan diariamente [26,4%] lo usan mucho. La gente que aprende a usar una cosa le saca más jugo y el que no lo usa le saca cada vez menos, pero no significa que lo rechace. Además, el sacerdote no siente la necesidad de usar las redes sociales como los jóvenes, que están todo el día juntos y al llegar a casa siguen chateando. En el adulto, el uso es más profesional.

¿Qué se puede destacar del caso español?

El uso en España es superior al del resto del mundo, aunque esto refleja también el índice de penetración de las tecnologías. Hay un dato significativo, que es el uso mayor de los dispositivos portátiles tipo PDA o BlackBerry. Y hay un dato anecdótico, porque puede deberse a muchas razones, que es que el sacerdote español considera Internet menos útil para el estudio. Más de un tercio consideran que es muy positivo, y muchos otros, positivo. Y creo que los porcentajes irán aumentando en la medida en que lo usen más y se extienda el uso, que haya más recursos para ellos…

Romper estereotipos

En este sentido, la Iglesia no está precisamente a la vanguardia en este ámbito. ¿Cómo es la oferta para los sacerdotes, y qué camino queda por recorrer?

Es un estereotipo pensar que la Iglesia no está delante en las nuevas tecnologías; en Latinoamérica, por ejemplo, es la primera institución que se ha lanzado a la Red. Por otra parte, el mundo digital es muy variado. A nivel institucional, la Iglesia tiene sus condicionamientos, como todas las instituciones, de lentitud, falta de recursos y prudencia. En cambio, en el ámbito privado hay muchísimo. Como la agencia de noticias Zenit, que tiene una potencia informativa tremenda; y también hay muchas iniciativas tipo blog muy interesantes… La variedad es enriquecedora y a veces la guerra de guerrillas tiene más efecto que un ejército organizado. Obviamente, la Iglesia institucional puede y debe hacer más; ahora mismo, en la Web 2.0, en cómo aplicar el nuevo modo de funcionamiento de la Red (más participativa, más dinámica) a las páginas oficiales.

¿Lo digital es una tendencia imparable? ¿Estamos en un punto de no retorno, de modo que, o nos subimos a este carro o nos quedamos en tierra?

Es que yo creo que la Iglesia está en el carro aunque no le guste, porque el carro es la sociedad, y puedes estar disfrutando de la carretera o conduciendo el carro, o puedes estar sin agarrarte y pegando botes. Así que la Iglesia sufre, acompaña, mejora o influye en los cambios sociales como ha sucedido en toda la historia. Y sí, las tecnologías condicionan a la sociedad actual y al hombre de la Iglesia; no a ésta en su estructura, pero sí en los modos de llegar a la gente.

¿La formación debería ser obligatoria en los seminarios y noviciados?

Más que obligatoria, diría conveniente. Aunque no podemos caer en el tecnologismo. Es más una cuestión de formación en el uso responsable de estos instrumentos para la actividad sacerdotal, que en el fondo es una educación en el carácter, en las virtudes, en el orden…

Si un obispo está sensibilizado con la comunicación y las TIC, los curas también lo estarán. ¿Y los laicos, qué pueden aportar?

Es verdad la influencia de los obispos. Y sobre los laicos, ciertamente no son mandados, sino que son Iglesia, y, por tanto, todo lo que hagan redunda en bien del sacerdote. Creo que la educación puede ser llevada a cabo por laicos expertos, profesores de universidad, profesionales de la comunicación, etc. Obviamente, luego será necesario un sacerdote especializado para la dimensión pastoral. Pero los seminarios no tienen que tener miedo a invitar a expertos. Ya se hace en muchas delegaciones de Medios, televisiones, radios y webs, y creo que la colaboración crecerá.

Fuente:  Vida Nueva






23 de septiembre de 2014

¿Los nuevos seminaristas? II Procedencia genérica de los actuales seminaristas!

Por Lorenzo Trujillo


Antes de entrar en  la descripción de ese motivo, permíteme que recuerde la procedencia genérica de los actuales seminaristas. Aclaro que no es para establecer una tipología ni, menos, una valoración; es para esclarecer los caminos de llegada por si algo tuvieran que ver con ese posible factor cultural correlativo a la tendencia clerical creciente. Habría que distinguir tres procedencias diferentes: los que aun proceden del Seminario Menor, los que vienen de “ámbitos de conversión”, y los que han fracasado en conatos anteriores de socializarse:

1.  Los que aun proceden de seminarios menores poseen la impronta del centro donde se han formado

Su mayor o menor apertura al mundo, mayor o menor tendencia clerical, depende, parcialmente, de la orientación de su seminario. El seminarista que se ha formado en el menor suele presentar un perfil personal bastante sano: por un lado, carece de las experiencias traumáticas que hoy son tan comunes en la adolescencia y primera juventud; por otro, el seminario actual no rompe su vinculación con su familia ni con su ambiente. En ellos prima la educación frente a la conversión y, lo que les suele sobrar en “sensatez” puede faltarles en frescura religiosa, en fuego y pasión evangelizadores. A veces son demasiado “normales”, como ellos insisten machacona e ingenuamente. En principio, se ajustarían con facilidad al modelo “secular” de los años setenta, pero eso puede dar un giro total cuando el seminario menor se ve muy empobrecido en número y solamente perseveran chicos humanamente pobres o empobrecidos por esa angostura; si los “normales” huyen buscando una convivencia más rica y más abierta, por falta de número se puede producir algo análogo a lo que se produjo antaño por clausura educativa. En este caso se puede invertir la figura y ser el seminario menor fuente de rarezas pre clericales.

2. Los que vienen de “ámbitos de conversión”.

Se trata de candidatos que han sufrido una experiencia de conversión posterior a la adolescencia. No sólo en el seno de los llamados “movimientos internacionales”; también  en parroquias  vivas o en grupos  piadosos.  Han experimentado la fe que tenían dormida u olvidada. Esa conversión, normalmente, ha ido seguida de un proceso de formación y crecimiento (como un catecumenado) en el seno  de comunidades cristianas homogéneas, con una espiritualidad o estilo propio, y con unos ministros sacerdotales que unían a su condición de ministros la de ser vínculos de pertenencia a ese movimiento o grupo. Han experimentado la filiación en la comunidad y han reconocido la paternidad espiritual de sus  dirigentes. El converso puede mostrar ciertos excesos religiosos que, sin embargo, no son homologables con la beatería; son fruto de una pasión aun no canalizada del todo que pide que se tome en serio su entrega y que se responda honradamente a su hambre de Dios. Lo mismo que la llegada numerosa de “vocaciones tardías” –procedentes de Acción Católica y engendradas en el compromiso temporal– alteró durante los sesenta la dinámica de aquellos seminarios preconciliares y colaboró a crear un nuevo tipo de cura, la llegada actual de “conversos”  alterará  sin  duda  el  ambiente  de  los  seminarios  y  generará  un nuevo tipo de cura.

 ¿Supone eso, necesariamente, un retroceso al clericalismo? No  tiene por qué  ser así, pero podría  suceder. Su posible clericalismo vendría de aislarse del presbiterio por un sentido de pertenencia primario al grupo, o de afirmar la identidad marcando artificiosamente la diferencia, o de rechazar a los formadores de los seminarios como sacerdotes sin “pedigrí” espiritual. O sea,  regresarían al clericalismo en la medida que fueran reactivos, endogámicos, refractarios a un horizonte abierto. Para decirlo simbólica y metafóricamente: si  por  recuperar  Lumen Gentium  olvidaran Gaudium  et  Spes,  si  por amor al grupo olvidaran al pueblo, caerían en un clericalismo elitista e ilustrado pero clericalismo al fin y al cabo.

3. Los que han  fracasado en anteriores búsquedas de  inserción social

Acuden, de cuando en cuando, muchachos que han abandonado sus estudios, que han dado tumbos, que han tenido desajustes en su inserción social. Es más frecuente en personas de cierta edad (en torno a los cuarenta años) que no vienen de aquellos ámbitos de conversión, ni de grupos cristianos especialmente cultivados. No siempre, pero sí en ocasiones, son personas fracasadas, no aptas para abrirse paso ni en lo que se refiere al mundo laboral, ni en lo relativo a la relación con la mujer. El discernimiento en estos casos es difícil por posible ausencia de verdaderos motivos teologales: ¿Qué busca esta persona? ¿Qué ha habido y hay en su fondo que explique tantos años de inercia y de espera? A veces, cuando se admiten, se va descubriendo una falta de valía humana, de entidad (amorfos), que interroga sobre el acierto de dicha admisión. Si  la proporción creciera, puede  favorecer  la aparición del cura que busca ejercer en su lugar de origen, en el seno de su familia, celebrando  la misa y poco más;  reedición del “cura de misa y olla”.


Aquí hay fuertes posibilidades de clericalismo por pobreza humana, de clericalismo rutinario al modo del sacristán de León Felipe. Si  buena  parte  de  los  seminaristas  procedentes  del  seminario menor no fueran chicos ilusionados y abiertos a la vida; si los neoconversos chocaran con formadores secularistas incapaces de comprender sus efluvios piadosos y se bloquearan en el momento de la conversión; si bastantes de la hora undécima fueran “mozos viejos” aburridos, sin oficio ni beneficio, el resultado puede ser, ciertamente, un cambio en la actitud general en el sentido anteriormente indicado: deterioro de la humanitas  y  blindaje  defensivo  mediante  la  superestructura  de  un mundo artificial, ritualista, paralelo, el clericalismo angelical. Mucho más si existiera un factor cultural, común a  los  jóvenes actuales, que tendiera a camuflarse en un estilo clerical y que casara muy bien con su falsedad. ¿Existe? Me arriesgo a decir tonterías por falta de competencia en la materia, pero dado el carácter interrogativo de este escrito, intentaré expresar algo de lo que intuyo.


18 de septiembre de 2014

¿Los nuevos seminaristas? I

Por Lorenzo Trujillo

Me reúno frecuentemente con sacerdotes con ocasión de retiros, cursillos,  asambleas,  etc. Oigo que comentan con cierto malestar: “Está llegando a los seminarios una generación de jóvenes que, antes de cualquier ordenación, gustan exhibirse en hábito talar (elegante y caro), que nada quieren saber del sufrimiento de los hombres sus hermanos, que vivirían de buena gana entre nubes de incienso, que conversan de “trapitos” de sacristía y de ascensos eclesiásticos, que no quieren oír hablar de equipo, de pastoral de conjunto, etc.” 

Acusaciones más o menos precisas, más o menos exageradas e injustas, de infantilismo, clericalismo, conservadurismo preconciliar, etc. Esta crítica se basa en el contraste con la generación de los setenta, de cuyos miembros suele partir. Como he adelantado, creo que la percepción tiene “fundamento in re”, pero hay que discernir, interpretar y, sobre todo, no valorar negativamente sin reflexión previa. Por eso y para empezar, tenga la dimensión y la importancia que tenga esta “cuña” que parece aparecer en el horizonte, quisiera dar un toque de atención a quienes se manifiestan con agresividad y menos precio. Haría, a modo de ejercicio ascético, una serie de preguntas o, si se quiere, de interpelaciones en forma de preguntas:

1. ¿Por qué no acuden, en mayor número, candidatos más “fronterizos”, más  seculares, más “encarnados”? ¿Quizá porque esos se quedan en voluntarios como aquel cura “que iba para santo y se quedó en canónigo”?  ¿Ministerial desde ciertas pastorales? ¿No será que en la entraña de esas pastorales está enquistada una concepción muy insuficiente del sacerdocio de Cristo, de la naturaleza mistérica de la Iglesia, de la necesidad constitucional del ministerio ordenado? Habría que examinar con toda sinceridad si tanta insistencia en el compromiso, en los valores, no oculta, de hecho, la Fuente de donde mana y corre todo compromiso y todo valor.

3. ¿Por qué una generación de curas extraordinariamente generosa ha resultado tan estéril en cuando a la sucesión ministerial? Ninguna ha estado más cerca de los jóvenes, más próxima en actitudes, comprensión, amistad.

4. ¿Tiene derecho quien no ha generado un discipulado capaz de escuchar la llamada, a criticar a los que son llamados por otros canales?

5. ¿Se puede considerar un buen ejercicio sacerdotal el que apenas se preocupa de la sucesión? ¿No se habrá transmitido subliminalmente menosprecio por el sacerdocio mismo a pesar de haberse dejado la piel en el ejercicio de algunas de sus tareas?

6.  ¿No constituirán esos seminaristas una llamada del Espíritu Santo ante cierta posible inconsistencia de la generación que ahora vive su ocaso? Si muchos de nosotros, por la forma de vida, nos hemos convertido en meros “agentes de pastoral” laicizados, abdicando de un sacerdocio que obliga a vivir de cara a Dios en medio de los hombres, ¿no vendrán ellos a llenar un vacío real, aunque sea con riesgo de exageración y desequilibrio? Recuerdo una tira del humorista Quino, el autor de Mafalda, en que un anciano muy estirado observa ciertas actitudes inapropiadas en unos jóvenes y exclama, “¡Esto es el acabóse!”; no sé si la misma Mafalda u otro personaje, completa la frase: “...del comenzóse en ustedes”. Hay cosas que parecen contrarias y son, meramente, sucesivas.


Hablamos demasiado y necesitamos callar y contemplar para comprender. He querido empezar por donde deseo terminar; este apartado podría ser la conclusión, debería serlo. Prefiero, no obstante, adelantarlo para que esté presente en todo el discurso. 


17 de septiembre de 2014

"Para mí el seminario siempre ha sido el lugar donde he tenido puesto mi corazón". Carlos Osoro

El Seminario Conciliar de Madrid ha iniciado el curso 2014-2015 con un total de 18 seminaristas. 

El arzobispo electo de Madrid Carlos Osoro, al enterarse de la inauguración del nuevo curso ha querido visitar de manera sorpresiva a los seminaristas. 

En una entrevista concedida a Infovaticana Osoro revelaba que es precisamente en este lugar donde tendría puesto su corazón como Arzobispo, y lo hacía con estas palabras:

“Mi vida ha estado fundamentalmente dedicada al trabajo con jóvenes y especialmente en el seminario. Fui 20 años rector en el Seminario de Monte Corbán, en Santander, lo abrí yo, después de mucho tiempo cerrado, y muchos de los sacerdotes que hay en Santander, sobre todo los más jóvenes, se han formado conmigo.

Para mí el seminario siempre ha sido el lugar donde he tenido puesto mi corazón, en todas las diócesis donde he estado, y aquí en Valencia ha sido igual en estos años.”

 Fiel a su palabra, ayer se acercó al seminario de Madrid para saludar a los seminaristas en el comedor, acompañado por el Administrador Apostólico. Lo contó en Twitter el propio Seminario.



Publicado por Infovaticana.


10 de septiembre de 2014

Una interesante blioteca virtual para estudiantes de filosofía y teología católica


http://biblio-sem.blogspot.mx/ es una web didáctica dirigida a Seminaristas, Sacerdotes, Profesores de Seminarios, Religiosas y a laicos estudiantes de filosofía y teología. 

Se trata de un blog cuyos autores son anónimos, o son identificados como "Los bibliotecarios". El blog proporciona cientos de libros digitales para estudiantes de filosofía y teología. 

REGLAMENTO DE LA BIBLIOTECA

Esta biblioteca está dirigida  a estudiantes de filosofía y teología católica y otorga préstamos gratuitos de libros que puedan servir en sus estudios, y sobre todo pensando en los sectores más desposeídos que por motivos económicos, de situación geográfica o de cualquier otra índole no tienen posibilidad para acceder a bibliotecas con esta temática.


Una vez leído un libro se considera caducado el préstamo del mismo y deberá ser destruido. En consecuencia, si usted no borra el libro, el destino que siga éste es de su entera responsabilidad.

Si usted puede financiar el libro, le recomendamos que lo compre en cualquier librería de su país.

Antes de descargar algún libro infórmese de la situación de su país sobre los Derechos de Propiedad Intelectual ya que no en todos los países son iguales. Por ejemplo, en Argentina, estos prescriben al cumplirse más de 30 años de la muerte de su autor.

Puede donar libros a bibliovisem@gmail.com.  Para ver otras opciones de envío, Pulse aquí

Si el libro tiene derecho de autor en su país, no lo descargue.

Este proyecto no obtiene ningún beneficio económico ni directa ni indirectamente.

No compartimos, ni propiciamos el mal uso o "pirateo" que se haga de la biblioteca y que vaya en contra de los intereses económicos del autor o de sus intermediarios, pero tampoco consideramos justo que sectores importantes de la sociedad no tengan acceso a una educación de calidad que permita disminuir la brecha de la desigualdad.



ATTE.

Bibliotecarios


9 de septiembre de 2014

Encuentro de Seminaristas en Venezuela Guanare, Edo. Portuguesa 2014


Hermanos en Formación y futuros sacerdotes de Nuestra Iglesia Católica, con mucha alegría, fortaleza y animo comparto unas cortas líneas del Encuentro de Seminaristas y Formandos Religiosos de Venezuela (COSEFORVEN 2014), llevado a cabo en la Diócesis de Guanare, Estado Portuguesa, tierra donde llegó a hacer su aparición la gloriosa Madre de Dios en la advocación de Nuestra Señora de Coromoto, patrona de estas tierras Venezolanas.

El calor familiar de los sacerdotes y hermanos seminaristas, en compañía de los feligreses de cada parroquia de Guanare se sentía. Todo estaba preparado para recibirnos, las familias se preguntaban: ¿Cuándo es que llegan los seminaristas?, el padre rector del Santuario Nacional donde está la reliquia de la virgen de Coromoto estaba nervioso pero a la vez animado porque le tocaba unir muchas cosas al mismo tiempo, lo más importante ha sido la obra de Dios al no abandonarnos, y ese es un gran milagro. Dios estuvo haciendo su obra desde el primer día del encuentro, donde se esperaba que llegaran más de 300 seminaristas, aunque se contó con la participación de 180 de ellos, los cuales se lograron dividir en las 24 parroquias de dicha diócesis y estos a su vez en casas de familias, donde fueron hospedados por unas semana entera, desde el 23 al 30 de Agosto del presente año.

Es importante señalar que se contó con la presencia, acompañamiento, cantos al sonido del Cuatro (instrumento Musical), alegría y buenos consejos de Monseñor José de la Trinidad, Obispo de la Diócesis de Guanare; también con la presencia de S.E Monseñor Aldo Giordani, Nuncio Apostólico para la Iglesia de Venezuela, quién en nombre del Santo Padre, el Papa Francisco, caminó con nosotros 5 Km desde la quebrada de la Virgen hasta el santuario Nacional, conoció parte de la realidad de Guanare, nos consagró a las manos de La Virgen María de Coromoto, nos bendijo en nombre del Papa Francisco, y con mucha honestidad nos invito a ser propagadores del mensaje de amor y esperanza de Jesucristo, el Buen Pastor.

La feligresía de Guanare, como mencione al principio estaba contenta, alegre, animados, esperándonos. Cada casa visitada era una familia con ganas de recibir parte del mensaje que queríamos dejar, no había algo en concreto que decir sino mas bien era un momento para compartir la vida, la experiencia de Dios, nuestra fe, hablar de la formación del seminario, hablar de nuestro llamado, conocer de dónde veníamos y compartir lo que nos lleva a optar por esta opción de vida que a la final es Dios quien nos guía e impulsa a seguir compartiendo y animando a las personas a conocer y tener experiencia de Dios.

Nuestro lema del encuentro: “VEN Y SIGUEME” (Mt 19, 21) sirvió para animar a jóvenes a vivir la experiencia del seminario y, animar a la misma gente de Guanare a vivir con amor, libres, comprometidos y entregados, al servicio y necesidad de nuestra Madre la Iglesia, teniendo presente que es Dios quien va obrando en nosotros en la medida que nos sentimos convertidos y animados a compartir esto que se llama fe, esperanza y caridad, y que se transforma a la final en entrega a Cristo a través de los Hermanos.

Por último el próximo encuentro de COSEFORVEN será dentro de dos años, y esperamos que los seminaristas de Venezuela una vez más, participen, se animen a vivir y crear un encuentro de fraternidad del presbiterio en gestación de la Iglesia Venezolana, y a su vez que esto favorezca la cultura vocacional-misionera de los están en este proceso de formación.

Que la Virgen María que se apareció al indio Coromoto y a su familia, para enseñarles la fe en Dios y en Jesucristo, nos bañe de la gracia del amor para ser Buenos, humildes, y santos sacerdotes al modelo de Jesús, Buen Pastor.



Seminarista Yohan Solorzano, 
4to Año de Teología.
 (Arquidiócesis de Cd. Bolívar-Venezuela).


8 de septiembre de 2014

XLIII Encuentro de rectores y formadores de seminarios en Madrid

Los días 3, 4 y 5 de septiembre 2014, en Madrid, tuvo lugar el 43 º. Encuentro de Rectores y formadores de Seminarios Mayores, organizado por la Comisión de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española, presidida por Mons. Joan-Enric Vives, arzobispo-obispo de Urgel y el nuevo Director del Secretariado’ Alonso Morata.

Al encuentro asistieron representantes de casi todos los Seminarios de España, y dentro de un clima de verdadera fraternidad e interés, conocieron las dos ponencias impartidas por Mons. Jorge Carlos Patrón Wong, Arzobispo Secretario de la Congregación para el Clero, con el título “La formación del pastor a la luz de las acciones y palabras del papa Francisco”, y también “Algunos medios para la formación del sacerdote, “evangelizador con espíritu y servidor del Pueblo de Dios”. Causaron una magnífica impresión en todos los asistentes y suscitaron un amplio debate, con abundantes preguntas.

Y también con motivo del V. centenario del nacimiento de la doctora de la Iglesia, Sta. Teresa de Jesús, el P. Maximiliano Herráiz García OCD intervino con dos conferencias seguidas de diálogo sobre, “Vida, obras, evolución de santa Teresa. Su figura y actualidad en el siglo XXI. Como ilumina nuestro siglo” y una segunda sobre Santa Teresa, maestra de oración y comunión eclesial. ¿Cómo puede «enseñar a orar» los seminaristas hoy? “.

También el Encuentro contó con la presencia del Dtor. del Secretariado para las Vocaciones de la Conferencia Episcopal Italiana y también Europea, Rv. Domenico Dal Molin, acompañado de M. Teresa Romanelli, que presentó una ponencia sobre “Discernimiento vocacional”.


En el encuentro participaron casi todos los Obispos de la Comisión y más de cien Rectores, formadores y directores espirituales. Una de las jornadas del Encuentro se proyectó el filme “Alla luce del sole” del director Roberto Faenza (2005) sobre el sacerdote mártir luchador contra la mafia, Don Giuseppe (Pino) Puglisi, asesinado el 15 de septiembre de 1993 a los 56 años, y beatificado en mayo 2013, en Palermo. El primer mártir de los asesinados por la mafia siciliana. SIC


La preparación de los formadores es fundamental en los seminarios, afirma Mons. Patrón Wong


El Secretario para los Seminarios de la Congregación para el Clero, Mons. Jorge Patrón Wong, Secretario ha participado en una reunión de Rectores de Seminarios Mayores que han tenido lugar del 3 al 5 de septiembre en Madrid, (España).

Durante estas jornadas de formación, Mons. Patrón Wong ha declarado a ACI Prensa actualmente existe "un gran movimiento renovador y esperanzador entre los formadores y los Obispos para adecuar la formación de los futuros sacerdotes a las necesidades de hoy".
Algo que se traduce de manera práctica en la "formación permanente de los formadores que se renueva desde el corazón de cada seminario y los itinerarios formativos y el acompañamiento vocacional de cada joven", según ha declarado el Obispo.

"Existe una comunión intensa de experiencias y un compromiso de vida entusiasta de formadores que responde con su propia vida sacerdotal al acompañamiento y discernimiento vocacional de muchos jóvenes", ha asegurado.

Mons. Patrón Wong también ha manifestado la importancia de los Obispos en la formación permanente en todos los niveles, desde seminaristas, sacerdotes y también para los mismos formadores, algo que es "apoyado abiertamente por los Obispos a través de las comisiones episcopales de seminarios y también alentados por la Congregación para el Clero".

Y es que según ha asegurado el Secretario para la Congregación para el Clero actualmente "estamos en un momento de gracia de Dios en la Iglesia".

"Expresamente porque el servicio pastoral de los formadores en los seminarios es decisivo en los frutos de la formación sacerdotal, existe una coordinación en todos los niveles de la Iglesia para realizar experiencias de formación permanente de actualización constante entre los formadores", ha declarado el Obispo.

Por eso, Mons. Patrón Wong ha declarado a ACI Prensa que "en el mes de octubre en la Congregación para el Clero iniciaremos un curso de praxis formativa para los sacerdotes de todo el mundo que están estudiando en Roma diferentes especialidades. Esto es un ejemplo de cómo desde la Congregación para el Clero se promueve que todos los sacerdotes tengan elementos de acompañamiento y discernimiento vocacional".

Algo que también se está haciendo y se continuará llevando a cabo en distintos niveles en todo el mundo, porque según ha afirmado el Obispo: "Todos estamos implicados en la formación permanente, la mayor formación en el seminario nos está formando también a todos: formadores y seminaristas, pero también a los Obispos que entramos en relación con la formación, en definitiva a todos".

La maduración en todos los aspectos en el seminario es uno de los principales puntos que se trabaja durante los años de preparación al sacerdocio. "Si nuestros jóvenes tienen acompañantes que les ayuden a descubrir qué aspectos humanos y cristianos Jesucristo les pide madurar y también cambiar y transformar, se logra una dinámica vocacional donde el joven escucha un llamado de Jesús y responde a llamados concretos para el desarrollo de su vida humana espiritual intelectual y apostólica", ha dicho el Obispo. EWTN




30 de agosto de 2014

Osoro, un arzobispo en tres anécdotas: Los jóvenes, los seminaristas y el clero!

La juventud, el seminario y el clero han sido las grandes ocupaciones de don Carlos en los cinco años y cuatro meses que ha servido en la Iglesia de Valencia.

Cinco años son muy pocos en la vida de una diócesis, que poco o nada tienen que ver con el gobierno de una ciudad o una provincia. Muchos así lo dicen, aunque otros recuerdan que a Jesús le bastaron tres años de vida pública. Sí, pero eran otros tiempos.

Durante varios años estuve acompañando como periodista, a Don Carlos Osoro por los rincones de la diócesis valenciana. Mensualmente celebra dos vigilias de oración con los jóvenes, una en la Basílica de la Virgen y otra en alguna parroquia. Allí he visto a centenares de niños, adolescentes, jóvenes y mayores cantando, orando, y quizá haciendose preguntas sobre el sentido de sus vidas. Recuerdo que en una parroquia en mitad de la ceremonia se apagó la luz al incendiarse en el exterior del templo el transformador de electricidad del que salían altas llamas. Se lo dije a don Carlos, quien concluyó la oración y con gran serenidad invitó a los presentes a salir ordenadamente de la iglesia, mientras con gran tranquilidad procedía a apagar las velas del altar y era el último en salir del templo.

Don Carlos es una persona serena, (pero que tiene carácter) y destaca de su personalidad una cálida voz con la que de forma incansable reitera la alegría y belleza del amor cristiano. "Alegría" "belleza": esas son las palabras más repetidas por el arzobispo don Carlos en sus cartas semanales.

A don Carlos le marcó haber sido rector del seminario de Monte Corbán en Santander. Y creo que siempre ha querido seguir siendo rector de Seminario. Cuentan que en una de sus habituales reuniones con los seminaritas apuntó en la pizarra su teléfono movil para ponerse a su disposición personal. Y claro ya pueden imaginarse que cada dos por tres recibía llamadas por todo tipo de cuestiones. Pero junto a su constante presencia con los seminaristas, muchos destacan su presencia personal en el centro de orientación vocacional que él mismo creó y que ya ha dado relevantes frutos.

El Clero ha sido otra de las preocupaciones del arzobispo Osoro. Disfruta estando entre curas e interesándose por sus vidas y milagros. Para él es como si no pasara el tiempo. Uno de ellos me comentó su gran alegría al haber querido visitar don Carlos a su madre enferma... "pero como no se iba se me hacía tarde para ir a oficiar la misa... le tuvimos que decir que ya se estaba haciendo tarde..."


Jesús hablaba en parábolas. Monseñor Osoro con su tiempo, con sus gestos, ha venido indicando a quien quisiera escucharle el camino que debía seguir la Iglesia valenciana. En sus palabras de despedida don Carlos ha dicho que ha aprendido mucho de los valencianos. Sin duda, todos hemos aprendido de este pastor infatigable.

PUBLICADO POR: El mundo. es


26 de agosto de 2014

El seminario, corazón de la diócesis!

Por Luis Alva

 “Todos los sacerdotes deben considerar al Seminario como el corazón de la diócesis y prestarle gustosamente su ayuda” (OT 5).

Los Padres conciliares con esta afirmación/recomendación nos comprometen a ver en el seminario no un órgano más del cuerpo que es la Diócesis, sino, ver en el seminario al órgano más vital de la diócesis que es el cuerpo.

Podemos deducir de esta afirmación conciliar tres aspectos fundamentales. En primer lugar que tiene destinatarios exclusivos, a los sacerdotes. En segundo lugar, el seminario es considerado como el corazón de la diócesis. Y por último, (los sacerdotes deben ) prestarle gustosamente su ayuda. 

Todos los sacerdotes deben considerar al seminario como el corazón de la diócesis:

Si este deseo se hiciera realidad, (pienso) que los seminarios estuvieran llenos de seminaristas, por una parte. Por otra parte, los seminaristas recibirían formación de calidad,  no padecerían ninguna necesidad que perjudique sus formación y al finalizar su formación en el seminario verían a los sacerdotes como sus hermanos mayores y harían lo mismo con los seminaristas en curso. 

Sin embargo, la realidad es otra. Cuando finaliza la estancia en el seminario, sólo se regresa a él para alguna reunión del clero, por alguna fiesta importante o por una u otra situación. Más por la "consideración" yo creo que poco o casi nada. 


Prestar con gusto ayuda al seminario:

Deducimos que están a referirse de ayuda humana, económica y espiritual. Afirmo que sin una "consideración" esto último no se lleva a cabo. 

Es curioso y sucede que en las diócesis con gran número de sacerdotes y la mayoría con alguna especialización los formadores no encuentren sacerdotes especializados disponibles. "El seminario paga poco", "para el seminario hay que preparar las clases", son unas de las justificaciones para no asumir una responsabilidad en el seminario como educador. Esto también sucede a la hora de encontrar directores espirituales, confesores, retiristas, etc. El "dar gratis lo que recibiste gratis" no ha calado en lo más intimo de la conciencia.

Sigo afirmando que si hiciéramos realidad esta afirmación los seminaristas recibirían una formación de calidad. Cuanta falta hace los medios económicos para brindar una formación de calidad! Las colectas "para el seminario" son una carga más para las grandes necesidades que atraviesan las parroquias, por eso ya casi han desaparecido. La antigua costumbre del sacerdote bueno que junto a sus fieles realizaban campañas de alimentos y de productos de aseo para los seminaristas ha pasado al recuerdo de una buena acción generosa.

Las horas santas vocacionales de los jueves en algunas parroquias siguen celebrándose, en otras han desparecido, pues, el padre ya tiene muchas actividades.

He quedado con asombro al momento de preguntar a algunos sacerdotes si para este año académico necesitaría algunos seminaristas para realizar en sus parroquias las actividades pastorales de fin de semanas, pues las respuesta han sido que las actividades pastorales de la parroquia tienen buenos catequistas.

Estoy sorprendido y alegre, trabajo en una diócesis muy pobre económicamente, sin embargo, los sacerdotes cada mes no dejan de dar su colaboración (productos alimentarios o dinero) para ayudar a cubrir el presupuesto anual del seminario. Bendito sea Dios!

A simple vista, esto parece un reclamo y todo parece negativo. Sabemos que no es así! También hay (y es la mayoría) sacerdotes comprometidos con aquella casa que los vio crecer espiritualmente, humanamente y vocacionalmente. Conozco a un sacerdote que cada quince días llega al seminario en su "bonita" camioneta repleta de alimentos y algunas golosinas para los seminaristas; los seminaristas lo llaman "el padrino". También, va algunos sábados a jugar fútbol y algunas veces reza y come con los seminaristas. 

A partir de estas ideas (dispersas y en negativo) he sacado algunas preguntas que tú y yo necesitamos reflexionar para "hacer" de el seminario un verdadero corazón de la diócesis! Con un corazón sano y fuerte, tendremos una diócesis sana y fuerte!

1. ¿Sientes al seminario aún como tu casa?
2. ¿Cuántas veces al año visitas el seminario y a los seminaristas?
3. ¿Crees tener algún compromiso con el seminario?
4. ¿Tu parroquia tiene o está sensibilizada con la formación sacerdotal?
5. ¿Qué actividades parroquiales concretas realizan a favor de las vocaciones sacerdotales?
6. ¿Prestas algún servicio en el seminario, como profesor, director espiritual, confesor, etc.?
7. ¿O no te pidieron que colabores en el seminario?
8. ¿Los formadores ven en tu persona un hombre disponible a colaborar en el seminario?
9. ¿Conoces algún seminarista? ¿Menciona el nombre de 5 teólogos?
10. ¿Tienes algún seminarista amigo?
11. ¿Cuantos jóvenes de tu parroquia se forman como seminaristas?
12. ¿Colaboras con alguna "cosa" en favor de la formación sacerdotal?
13. ¿Si el obispo te nombra formador estás disponible y preparado para tal responsabilidad?
14. ¿Cuándo eras seminarista alguien te apoyó (algún sacerdote)?
15. ¿Cómo te gustaría ayudar en la formación sacerdotal?


Gracias!